El cantante español rompió el silencio tras la denuncia de dos exempleadas que lo acusan de maltratos, acoso y abusos en sus residencias del Caribe.
“Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer”
Julio Iglesias difundió un contundente descargo público luego de que se conocieran denuncias por agresiones sexuales, acoso y maltratos realizadas por dos exempleadas que trabajaron en sus casas del Caribe. El cantante de 82 años negó por completo las acusaciones y habló de un ataque directo a su honor y a su carrera.
“Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa”, comienza el texto que hizo circular en las últimas horas. En ese mensaje, el artista fue tajante: “Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer”.
Iglesias calificó las denuncias como “absolutamente falsas” y aseguró que le provocan “una gran tristeza”. En su descargo, apuntó contra las denunciantes y dejó una frase que ya recorre todos los medios y redes sociales: “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”.
El intérprete de clásicos como “Me olvidé de vivir” también se tomó un momento para agradecer el apoyo recibido en medio del escándalo: “No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas”, cerró su comunicado.
Según la investigación periodística que detonó el caso, las dos mujeres formaban parte del personal estable de las casas que el cantante posee en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas). Una de ellas habría sido “presionada para mantener encuentros sexuales” con Julio Iglesias y describió penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. La otra exempleada habló de “tocamientos, insultos y un ambiente de control y acoso continuo”, donde trabajaba como fisioterapeuta personal.
La polémica no quedó solo en el terreno judicial y mediático: ya llegó a la arena política. Un partido de izquierda pidió que se le retire a Iglesias la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, una de las máximas distinciones culturales de esa región. Sin embargo, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, salió a defenderlo con firmeza y aseguró que la comunidad “jamás contribuirá al desprestigio de los artistas y menos al del cantante más universal de todos, Julio Iglesias”.
En el mundo del espectáculo también hubo reacciones. Susana Giménez, amiga del cantante desde hace medio siglo, se expresó a su favor: “Julio es un señor”, afirmó. Y agregó: “Jamás hablaré mal de Julio Iglesias porque es mi amigo. Lo amo, lo admiro, es un caballero”.
Mientras la causa avanza y se analizan los testimonios y documentos aportados por las denunciantes, el descargo de Julio Iglesias marca el inicio de su estrategia de defensa pública ante uno de los mayores escándalos de su carrera, que pone bajo la lupa la imagen del “latin lover” más famoso de la música romántica en español.




