El operativo de recuperación de la Ruta Provincial 321, en el sector de la Quebrada de Lules, atraviesa una etapa técnica clave tras los daños ocasionados por el desborde del río Lules durante los últimos temporales. La Dirección Provincial de Vialidad (DPV), dependiente del Ministerio de Obras Públicas, puso en marcha una maniobra de ingeniería hidráulica que consiste en el desvío controlado del cauce del río hacia su margen izquierda, con el objetivo de permitir el trabajo en seco sobre el terraplén erosionado y avanzar en la reconstrucción integral de la traza vial.
La estrategia adoptada busca recuperar la base estructural del camino, afectada por la fuerza del agua, y asegurar que las tareas de relleno y compactación se realicen en condiciones óptimas. Trabajar sin presencia de humedad en el suelo resulta determinante para garantizar la resistencia del nuevo terraplén y del paquete estructural que sostendrá la futura pavimentación. Según explicaron desde el área técnica, esta metodología reduce riesgos de asentamientos posteriores y prolonga la vida útil de la ruta.
Para llevar adelante estas tareas, el Gobierno provincial dispuso un importante despliegue de maquinaria pesada. En el lugar operan un topador y tres retroexcavadoras sobre orugas, equipos que cumplen múltiples funciones simultáneas. Además del encauzamiento del río, las máquinas están destinadas a la apertura de accesos, la conformación de rampas y la transferencia de materiales áridos necesarios para la recomposición del terraplén. Esta logística interna permite optimizar tiempos y mejorar el rendimiento operativo en una zona caracterizada por la inestabilidad del terreno y la complejidad geográfica.
La obra se desarrolla bajo la supervisión directa del gobernador Osvaldo Jaldo, quien definió la rehabilitación de la Ruta 321 como una prioridad estratégica debido a su importancia para la conectividad, la producción y la circulación cotidiana en el sur del departamento Lules. La coordinación general de los trabajos está a cargo del ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Ing. Marcelo Nazur, junto al secretario del área, Ing. Jorge Chrestia, y el director de la DPV, Ing. Pablo Díaz. El equipo técnico realiza controles permanentes sobre los niveles de subrasante y la calidad de los materiales utilizados, con el fin de cumplir con los estándares de seguridad vial establecidos.
En relación con el avance de las tareas, el ministro Marcelo Nazur explicó el alcance de la intervención y la lógica técnica detrás de la maniobra hidráulica: “No estamos simplemente tapando un bache; estamos reconstruyendo una infraestructura que fue superada por la naturaleza. Por instrucciones del gobernador Jaldo, hoy el equipo técnico de Vialidad está realizando una maniobra de alta precisión para encauzar el río y poder trabajar con material seco. Esto es lo que garantiza que la ruta sea segura y duradera”. Asimismo, remarcó que se comprende la urgencia de los vecinos y productores de la zona, motivo por el cual “toda la capacidad operativa del Ministerio está concentrada en este punto para recuperar la transitabilidad lo antes posible”.
La Ruta Provincial 321 constituye un corredor fundamental para la actividad productiva, turística y social de la región, por lo que su rehabilitación resulta clave para restablecer la circulación segura y continua. Desde el Gobierno provincial señalaron que la obra no se limita a una reparación superficial, sino que apunta a una solución estructural que permita enfrentar futuros eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes en la región.




