Los créditos en situación irregular para hogares pasaron del 3,3% al 11,5% en doce meses, según datos del Banco Central. Los préstamos personales concentran el mayor nivel de incumplimiento en quince años.
Buenos Aires, 22 de mayo de 2026. El endeudamiento de las familias argentinas sigue siendo uno de los problemas más persistentes del sistema financiero. Según el último Informe de Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la proporción de créditos en situación irregular para hogares escaló del 3,3% en marzo de 2025 al 11,5% un año después, un valor que no se registraba desde hace más de dos décadas.
En términos generales, la mora del sector privado alcanzó el 7% en marzo de 2026, lo que implica una suba de 0,3 puntos porcentuales respecto a febrero y de 5 puntos en comparación interanual, cuando se ubicaba en el 2%.
Créditos personales y tarjetas, los más golpeados
Dentro del financiamiento a hogares, el segmento más afectado es el de los préstamos personales, donde el 14,2% de los créditos registró algún grado de mora —el nivel más alto en quince años—, con una suba de 0,4 puntos respecto a febrero. Las tarjetas de crédito también muestran un panorama preocupante, con una tasa de incumplimiento del 11,7%. Los créditos prendarios llegaron al 6,9% de mora, mientras que los hipotecarios se mantuvieron en el 1,4% sin variaciones respecto al mes anterior.
La morosidad en el crédito a empresas también aumentó, aunque de forma más moderada: llegó al 3,1%, con una suba de 2,2 puntos porcentuales interanual.
Por qué sube la mora
Desde la consultora LCG, los economistas vinculan el deterioro al cruce entre tasas de interés activas elevadas y la falta de recuperación real de los salarios. A esto se suma que la tasa de interés real supera la inflación, lo que impide que las deudas pierdan valor con el tiempo.
La consultora 1816 aportó otra lectura: «Dada la morosidad, los prestamistas se cubren prestando solamente a tasas elevadas, y al no haberse modificado el régimen monetario de ‘tasa endógena’, sigue siendo difícil prever cómo evolucionarán las tasas en el futuro».
Esta combinación derivó en que muchas familias tuvieran dificultades para refinanciar sus deudas y en que los bancos tardaran en gestionar los atrasos. La contracción crediticia, además, comenzó antes de la volatilidad asociada a las elecciones legislativas del año pasado.
Vale señalar que, en un evento realizado el día anterior a la publicación del informe del BCRA, varios CEO de bancos locales señalaron que la mora habría comenzado a estabilizarse. Sin embargo, esas referencias apuntaban a datos de abril y mayo, posteriores a los números oficiales de marzo que presentó el Central.
La mora en las fintech supera el 30%
El problema también golpea con fuerza al sector de las billeteras digitales y entidades no bancarias. Según un informe elaborado por la Cámara Argentina Fintech junto con el ITBA, el crédito fintech alcanza a 8,1 millones de personas en el país y registra una morosidad del 30,5% sobre el total de su cartera.
No obstante, los indicadores de alta frecuencia muestran cierta desaceleración desde noviembre de 2025. La mora operativa —atrasos de entre 30 y 360 días— se ubicó en 22,7% y prácticamente no varió desde ese mes, lo que sugeriría una estabilización del fenómeno. La mora total, en cambio, sigue creciendo por el peso de deudas acumuladas previamente consideradas incobrables.
Pese a estos números, el riesgo sistémico se mantiene bajo: el crédito fintech representa apenas el 3,3% del total del sistema y el 8% del volumen en mora, frente al 74,1% que concentran los bancos tradicionales.




