La vicepresidenta no fue invitada por la Casa Rosada a la ceremonia en Rosario y apuntó contra el jefe de Gabinete por considerar que su presencia estaba alejada de los valores que representa el general Manuel Belgrano.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar distancia con el presidente Javier Milei y con el Gobierno nacional, esta vez tras el acto por el Día de la Bandera realizado en Rosario, al que no fue invitada por la Casa Rosada pero sí por el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien la ubicó en el sector de invitados provinciales.
En diálogo exclusivo con Infobae al finalizar la ceremonia, la Vicepresidenta apuntó directamente contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien reapareció públicamente en el evento acompañado por el resto del gabinete nacional y fue saludado en dos oportunidades por el Presidente. Consultada sobre si el acto debía interpretarse como un respaldo político al funcionario, Villarruel fue contundente: «No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni».
La funcionaria remarcó que la jornada no debía utilizarse con fines partidarios, sino para homenajear la figura del general Manuel Belgrano y reconocer a la ciudad de Rosario y a la provincia de Santa Fe. En ese sentido, consideró que la presencia del jefe de Gabinete resultaba innecesaria en el marco de una ceremonia patria.
Villarruel también se refirió a la falta de invitación formal por parte de la Casa Rosada, una situación que ya se había repetido en el Tedeum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana. La Vicepresidenta cuestionó que se excluya a una autoridad constitucional de este tipo de actos institucionales y advirtió que ese tipo de gestos envía una señal negativa hacia la ciudadanía, en momentos en que, según planteó, la unidad nacional debería primar por sobre las diferencias políticas internas.
Durante la ceremonia, la Vicepresidenta permaneció separada de los funcionarios nacionales y no fue saludada por dirigentes oficialistas al término del acto. En cambio, recibió manifestaciones de afecto principalmente de personas vinculadas a las Fuerzas Armadas y de excombatientes de Malvinas. Tampoco acompañó con aplausos el discurso del Presidente, un gesto que explicó como parte de una conducta que busca mantenerse al margen de la disputa política, dado el carácter patrio y no partidario del evento.
La Vicepresidenta subrayó además el significado histórico de la fecha y destacó los valores de unión, trabajo, esfuerzo, libertad y honestidad asociados a la figura de Belgrano, a quien definió como un ejemplo de rectitud. Recordó que asiste al acto en Rosario desde su infancia, cuando lo hacía junto a su padre y sus abuelos, y remarcó que hoy participa en su rol de vicepresidenta de la Nación.
El vínculo entre Milei y Villarruel continúa marcado por la distancia. Desde que se profundizó la interna entre ambos, son escasas las ocasiones en que comparten un mismo espacio público, y las Aperturas de Sesiones Ordinarias en el Congreso se mantienen como una de las pocas excepciones protocolares. En esta oportunidad, el Presidente no se acercó a saludarla.




