El vicepresidente de AETAT afirmó que el combustible mayorista aumentó un 45% en menos de 40 días y alertó sobre cupos de entrega que podrían derivar en faltantes. También pidió una salida conjunta con el Gobierno, los empresarios y la UTA.
El transporte público y de cargas en Tucumán atraviesa un momento de fuerte tensión por el aumento del combustible y las dificultades de abastecimiento. Así lo planteó Jorge Berreta, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AErTAT), quien sostuvo que el valor del gasoil mayorista subió alrededor de un 45% desde mediados de febrero y advirtió que el sector enfrenta una “situación límite”.
Según explicó en Tucumán con Todo, noticiero matutino que se emite por la pantalla de Americá Tucumán, el impacto no se limita al encarecimiento del insumo. También remarcó que hubo problemas de provisión en plantas de YPF, con camiones que no pudieron cargar durante varios días, y señaló que ya se observan entregas cupificadas, un escenario que podría profundizar la escasez de combustible.
En ese marco, alertó que el problema no sólo afecta a las empresas de colectivos, sino también a toda la cadena logística y productiva. Berreta remarcó que el combustible representa hoy el segundo costo más importante para las empresas de transporte, detrás del salarial, por lo que cualquier salto en ese rubro golpea de manera directa la sustentabilidad del sistema.
En ese punto, planteó que la única salida posible exige un esfuerzo compartido entre empresarios, poderes concedentes y UTA, en un contexto en el que además pesa la discusión salarial del transporte del interior, históricamente atravesada por la negociación entre el gremio y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP).
Dentro de ese reclamo, Berreta volvió a insistir con la necesidad de discutir salarios regionales, al considerar que Tucumán no tiene la misma estructura económica que el AMBA ni que otras grandes jurisdicciones del país.




