La División Homicidios realizó allanamientos, secuestró un auto y un celular y concretó la detención de una sospechosa en Yerba Buena. El crimen ocurrió a comienzos de enero y el cuerpo fue hallado el 8, en Manantial Sur.
En el marco de la investigación por el asesinato de Erika Álvarez, la Policía concretó una serie de medidas judiciales que incluyeron allanamientos, secuestro de elementos de interés y la detención de una mujer sospechada de haber participado en el crimen, ocurrido a comienzos de enero en la zona sur de la Capital.
De acuerdo a lo informado, el cuerpo de la joven fue descubierto el 8 de enero en un baldío del barrio Manantial Sur, lo que dio inicio a una pesquisa que permitió primero la captura de un sospechoso conocido como “El Militar”. Con el avance del expediente, los investigadores detectaron la presunta participación de una mujer y montaron un operativo para localizarla.
El director general de Investigaciones Criminales y Delitos Complejos, Miguel Carabajal, explicó que la División Homicidios —a cargo de Susana Monteros— llevó adelante un allanamiento en la zona de avenida Perón al 1300, con el objetivo de detener a la imputada. En ese procedimiento se logró el secuestro de un vehículo relacionado con la causa, aunque la sospechosa no se encontraba en el domicilio.
Luego, por instrucciones de la Jefatura y del fiscal interviniente, se intensificaron las averiguaciones y finalmente la mujer fue detenida en cercanías del lugar allanado, en un country de Yerba Buena. En ese operativo también se secuestró su teléfono celular, que quedó bajo resguardo como evidencia.
Tanto el rodado como el dispositivo móvil fueron incorporados a la investigación, mientras la acusada quedó a disposición de la Justicia, en el marco de las directivas judiciales para esclarecer el hecho y reunir pruebas clave.




