La Policía allanó dos domicilios en la capital tucumana y en Alderetes a partir de una causa por entradera y terminó desactivando un punto de venta de estupefacientes. Una mujer de 29 años quedó detenida.
Personal de la Comisaría de Alderetes, en el departamento Cruz Alta, concretó este jueves dos allanamientos que permitieron desmantelar un kiosco de venta de drogas, en el marco de una investigación que había comenzado por la denuncia de un robo.
El caso se originó a fines de mayo, cuando una mujer denunció haber sido víctima de una «entradera» en su vivienda, hecho en el que le sustrajeron electrodomésticos y un teléfono celular. A partir de esa denuncia, un equipo de investigaciones de la dependencia policial desarrolló tareas de inteligencia y análisis de registros fílmicos, lo que permitió identificar a los presuntos responsables y ubicar dos domicilios vinculados a actividades ilícitas, tanto en la capital tucumana como en Alderetes.
Con la orden judicial correspondiente, los efectivos ingresaron a los inmuebles y realizaron la requisa, en la que lograron desactivar un punto de venta de sustancias ilícitas en una de las viviendas.
Entre lo secuestrado se encontraron bochas de marihuana, ravioles de cocaína, psicofármacos, dinero en efectivo y un teléfono celular. Una mujer de 29 años, residente del domicilio allanado, quedó demorada y acusada de infracción a la Ley de Estupefacientes.




