El hombre, de 51 años, fue capturado en Pilar tras permanecer prófugo y será trasladado a Tucumán para quedar a disposición de la Justicia provincial.
Trabajo conjunto entre Tucumán, Nación y la Policía Federal
Tras una investigación de la División Homicidios de la Policía de Tucumán, fue detenido en la localidad bonaerense de Pilar un hombre de 51 años, señalado como principal sospechoso del homicidio de Erika Antonella Álvarez, la joven de 25 años encontrada sin vida en un basural del sur de la Capital.
Las actuaciones comenzaron el jueves 8 de enero, cuando vecinas del barrio Manantial Sur alertaron a la Policía sobre la presencia de un cuerpo en un basural ubicado en la intersección de William Bliss y Gerónimo Helguera. A partir de esa denuncia, los investigadores de Homicidios iniciaron las primeras diligencias en coordinación con la Justicia.
En el marco de la causa, que en un inicio estuvo a cargo de la fiscal María del Carmen Reuter, se reunieron indicios y elementos probatorios clave que apuntaron hacia el ahora detenido. Durante las tareas de campo se confirmó que el sospechoso había abandonado la provincia, por lo que se dispusieron allanamientos y averiguaciones para establecer su paradero.
Con esos datos, se logró determinar que el hombre se encontraba en Pilar, provincia de Buenos Aires, lo que dio paso a un operativo conjunto entre el Ministerio de Seguridad de Tucumán, el Ministerio de Seguridad de la Nación, la Policía Federal Argentina y la Policía de Tucumán. Un equipo de la fuerza provincial viajó hasta Buenos Aires y, de manera articulada con la Federal, concretó la detención del presunto autor del crimen, sobre quien pesaba una orden de captura nacional e internacional solicitada por el Ministerio Público Fiscal.
Actualmente, el expediente se encuentra bajo la conducción del fiscal Carlos Picón, quien coordina los trámites legales para el traslado del detenido a Tucumán. Una vez en la provincia, el sospechoso será presentado ante la Justicia para definir su situación procesal.



