Los sospechosos fueron aprehendidos en allanamientos de Delitos Complejos, donde secuestraron armas de fuego, vehículos, dinero y el autoelevador robado.
Allanamientos, armas secuestradas y un préstamo usurario que terminó en amenazas de muerte
Dos personas dedicadas a la usura en Banda del Río Salí fueron detenidas este viernes tras una serie de allanamientos realizados por efectivos de la Unidad de Investigaciones Criminales y Delitos Complejos. Los sospechosos habrían amenazado de muerte a un comerciante que no pudo pagar un préstamo informal de $2.000.000 y, bajo intimidaciones con armas de fuego, le habrían robado bienes valuados en millones de pesos.
El comisario principal Miguel Morantes, jefe de la Unidad Especial, explicó que la víctima, un comerciante de Banda del Río Salí, pidió un préstamo informal de $2.000.000 y se comprometió a devolver $2.800.000, una cifra que evidencia intereses usurarios y abusivos. Al no poder completar el pago, comenzó el calvario.
Según la denuncia, los prestamistas armados llegaron primero al taller mecánico del comerciante y, mediante amenazas con armas de fuego, le robaron dos motocicletas valuadas en unos $7.000.000. Días después regresaron y se llevaron un autoelevador estimado en otros $7.000.000, además de advertirle que lo matarían si se animaba a denunciar. Finalmente, por la gravedad de los hechos, el hombre decidió acudir a la Justicia.
Con estos datos, el personal de Delitos Complejos logró identificar a la banda de usureros y pidió a la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos N.° 2 la realización de ocho medidas judiciales en domicilios de Banda del Río Salí y la capital tucumana, que se concretaron este viernes.
Morantes detalló que en los procedimientos los efectivos aprehendieron a dos sospechosos y secuestraron dos automóviles, dinero en efectivo, dos escopetas, una pistola, un revólver, municiones, dos celulares y un DVR. Dos de las armas no tenían numeración, lo que agrava el cuadro investigado. Además, lograron recuperar el autoelevador robado, que ya había sido vendido a otro taller mecánico.
Desde la fuerza subrayaron que este caso expone el peligro del “préstamo fácil” con usureros, que muchas veces termina en extorsiones, amenazas de muerte y robos millonarios. La investigación sigue su curso para determinar si los detenidos integraban una red más amplia de delitos complejos vinculados a la usura y la intimidación armada.
En la causa interviene la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos N.° 2, mientras los sospechosos permanecen a disposición de la Justicia.




