La medición de Scentia registró una caída interanual de 3,4% en las ventas de consumo masivo y una baja mensual de 6,3%. El único canal que logró crecer frente a febrero de 2025 fue el e-commerce.
El consumo masivo volvió a mostrar señales de fuerte debilidad en febrero. De acuerdo con la medición de Scentia, las ventas en supermercados, autoservicios, farmacias, kioscos, mayoristas y comercio electrónico cayeron 3,4% interanual y se desplomaron 6,3% respecto de enero, en un arranque de año que profundizó el freno sobre las compras cotidianas.
Entre los canales más golpeados, los supermercados exhibieron una retracción de 5,9% frente a febrero del año pasado y de 6,3% en la comparación mensual. También se registraron bajas mensuales en farmacias, autoservicios, kioscos y mayoristas, lo que dejó un panorama generalizado de caída en casi todos los formatos tradicionales de venta. En el primer bimestre, además, el consumo acumuló un descenso de 2,1% interanual.
El dato que rompió parcialmente esa tendencia fue el del e-commerce, que avanzó 26,5% interanual en febrero, aunque también sufrió una baja frente a enero. En el acumulado del primer bimestre, el canal digital mostró una mejora de 29,7%, impulsada sobre todo por operaciones en alimentación, desayuno y merienda, bebidas con alcohol, limpieza del hogar y bebidas sin alcohol.
La contracara del deterioro en las bocas tradicionales también se observó por rubros. Entre supermercados y autoservicios, los mayores recortes del primer bimestre se verificaron en bebidas sin alcohol, perecederos, desayuno y merienda e higiene y cosmética. Solo en supermercados, la caída fue especialmente marcada en bebidas sin alcohol, impulsivos, perecederos e higiene y cosmética.
El retroceso del consumo se da en un contexto económico todavía exigente para los hogares. Los datos oficiales muestran un escenario atravesado por pérdida de poder adquisitivo, suba del desempleo y mayores dificultades para sostener pagos y financiamiento. Esa combinación impacta de lleno en las compras diarias y explica por qué el consumo sigue sin recuperar terreno.
Con este escenario, febrero dejó una señal clara: el consumo masivo sigue sin levantar cabeza y la mayor parte del ajuste continúa sintiéndose en las compras cotidianas, especialmente en los canales más ligados a la vida diaria de las familias argentinas.




