Un gigantesco fuego arrasó siete torres del complejo Wang Fuk Court en el distrito de Tai Po; hay 76 hospitalizados, más de 250 personas sin localizar y tres detenidos por presunta negligencia.
Una tragedia que conmociona a Hong Kong y al mundo
Hong Kong vive horas de horror y conmoción tras el impactante incendio en Hong Kong que consumió gran parte del complejo de viviendas Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po. El siniestro dejó al menos 65 muertos, entre ellos un bombero de 37 años, además de 76 personas hospitalizadas y más de 250 residentes desaparecidos mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.
El fuego se desató el miércoles por la tarde en uno de los bloques de este complejo de ocho torres de 31 pisos y casi 2000 departamentos, una de las zonas residenciales más densamente pobladas del mundo. Las primeras versiones apuntan a que las llamas comenzaron en los andamios de bambú y en las mallas plásticas que rodeaban los edificios por obras de renovación, y se expandieron en cuestión de minutos a siete de las ocho torres.
Fuego fuera de control y escenas de pánico
Durante horas, el incendio avanzó a gran velocidad por las fachadas y el interior de los edificios, a pesar del despliegue de cientos de bomberos, camiones hidrantes y ambulancias. Las imágenes impactantes del incendio muestran torres en llamas, chispas cayendo al vacío y enormes columnas de humo visibles desde distintos puntos de la ciudad.
Las autoridades informaron que el fuego ya fue extinguido en cuatro torres y que se encuentra bajo control en otras tres, pero los equipos de emergencia siguen recorriendo piso por piso en condiciones extremas de calor y humo para intentar localizar a quienes aún piden ayuda desde el interior de los departamentos.
En medio del operativo, un bombero de 37 años perdió la vida mientras combatía las llamas en los niveles inferiores del complejo. Fue hallado con quemaduras en el rostro tras perder contacto con su equipo.
Desesperación, solidaridad y vecinos sin alarma
En las calles, el drama se mezcló con gestos de solidaridad. Voluntarios y organizaciones montaron puestos improvisados para acercar agua, comida y elementos básicos a los evacuados y al personal de rescate.
Varios residentes denunciaron que no escucharon ninguna alarma de incendio cuando comenzó el fuego. Algunos vecinos contaron que tuvieron que ir puerta por puerta tocando timbres y golpeando puertas para avisar a quienes aún dormían o descansaban dentro de sus hogares.
En redes sociales comenzaron a circular videos del incendio en Hong Kong, grabados por residentes y testigos desde otros edificios cercanos. Las publicaciones muestran las imágenes más fuertes del incendio, con las torres encendidas de punta a punta y los bomberos trabajando contrarreloj para rescatar a los atrapados.
Materiales inflamables y una constructora en la mira
La investigación se centra ahora en el rol de los materiales inflamables utilizados en la obra de renovación. Según la primera evaluación, las ventanas de los ascensores habrían sido cubiertas con poliestireno (telgopor) altamente combustible, lo que facilitó que el fuego se extendiera rápidamente por los pasillos interiores del complejo.
Las mallas y lonas que cubrían las fachadas tampoco habrían cumplido las normas de seguridad contra incendios, lo que reavivó el debate sobre la seguridad en las obras y el uso de los tradicionales andamios de bambú, muy comunes en Hong Kong.
La policía detuvo a tres hombres —dos directores y un consultor de la empresa encargada de las renovaciones— bajo sospecha de homicidio, en medio de acusaciones de grave negligencia por el uso de materiales no aptos y la falta de medidas de prevención. El organismo anticorrupción local también abrió una causa para investigar posibles irregularidades en los contratos de obra.
El jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, anunció que se inspeccionarán de inmediato todas las urbanizaciones en obra para evitar nuevas tragedias y que se revisarán los estándares de seguridad en edificios de gran altura.
Condolencias oficiales y regreso parcial a los hogares
El presidente chino, Xi Jinping, envió sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió redoblar los esfuerzos para minimizar las pérdidas humanas y materiales. Además, se habilitaron centros comunitarios para alojar a las familias evacuadas y brindar asistencia psicológica y social.
En las últimas horas, algunos residentes de los bloques vecinos, evacuados por precaución, pudieron regresar a sus hogares. Sin embargo, la zona continúa cercada y bajo fuerte presencia de equipos de emergencia.




