Jorge Berreta, vicepresidente de AETAT, aseguró en Tucumán con Todo, por la pantalla de América Tucumán, que las empresas mantendrán la prestación mientras avanzan gestiones con la Provincia, el Municipio y la UTA. Alertó, sin embargo, por el fuerte aumento del gasoil y la delicada situación financiera del sistema.
En medio de la crisis que afecta al transporte urbano en distintas provincias, Tucumán no reducirá por ahora la frecuencia de colectivos. Así lo afirmó Jorge Berreta, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), al señalar que el sector hará “el máximo de los esfuerzos” para sostener un servicio normal mientras continúan las reuniones, audiencias y gestiones abiertas con distintos actores.
La definición fue expresada en una entrevista emitida en Tucumán con Todo, por la pantalla de América Tucumán. Según explicó, el problema dejó de ser exclusivamente operativo y pasó a ser económico y financiero.
En ese marco, advirtió que el gasoil mayorista aumentó más de un 50% desde febrero, lo que impacta de lleno en la estructura de costos del sistema, ya que el combustible representa el segundo rubro más importante después de los salarios. También mencionó dificultades de abastecimiento por la cupificación en la entrega de combustible, aunque remarcó que, por el momento, eso no derivó en una reducción del servicio en la provincia.
Berreta sostuvo que la salida no depende sólo de las empresas y pidió un esfuerzo conjunto entre empresarios, poderes concedentes y UTA para evitar que el sistema colapse. En esa línea, reconoció que sobre la mesa aparecen distintas alternativas en análisis, entre ellas mayores compensaciones tarifarias, una eventual suba del boleto y la necesidad de revisar el esquema salarial del interior del país con criterios regionales.
El dirigente empresario insistió en que el transporte es un servicio esencial y advirtió que una caída del sistema afectaría de manera directa a toda la sociedad. Mencionó, entre otros impactos, las dificultades que podrían surgir para llegar a los colegios, a los lugares de trabajo y a los servicios de salud, en un contexto en el que el funcionamiento del transporte público resulta clave para la vida diaria en el área metropolitana tucumana.
Además, planteó que el sector busca sostener el principio de igualdad salarial, pero consideró necesario avanzar hacia acuerdos regionales que contemplen las diferencias económicas entre provincias. Según su mirada, no todas las jurisdicciones están en condiciones de absorber los mismos costos bajo un esquema uniforme, por lo que pidió discutir un convenio marco que permita preservar tanto el servicio como las más de 3.000 fuentes de trabajo vinculadas al sistema en Tucumán.
Sin fijar un plazo definitivo, Berreta evitó anticipar cuánto tiempo podrá sostenerse esta situación sin una respuesta de fondo, aunque dejó una señal de alarma: “El lunes va a ser un día importante en definiciones”.




