Un contingente de unas 60 personas que había cruzado por el Paso Los Libertadores fue emboscado en plena ruta camino a Estación Central. Hubo golpes, amenazas con armas y documentos robados.
Emboscada en la madrugada camino a Santiago
Un grupo de al menos 60 turistas argentinos, en su mayoría provenientes de Mendoza, vivió una verdadera pesadilla en la ruta en la madrugada de este jueves en la Región Metropolitana de Chile. El micro en el que viajaban rumbo a la zona de Estación Central para realizar un tour de compras fue interceptado por una banda armada que los desvalijó en cuestión de minutos.
Según las primeras informaciones, el ómnibus había cruzado al país vecino por el Paso Los Libertadores y circulaba cerca de las 6 de la mañana a la altura de la cuesta Chacabuco cuando quedó en medio de una maniobra tipo “golpe comando”. Al menos dos vehículos le cerraron el paso y forzaron al chofer a detener la marcha en una zona rural.
De esos autos bajaron al menos cinco delincuentes armados, con el rostro cubierto. Con extrema violencia subieron al micro, golpearon al conductor y tomaron el control del vehículo, que siguió avanzando a baja velocidad mientras los asaltantes recorrían ambos pisos para robar celulares, mochilas, dinero y aparatos electrónicos.
De acuerdo con el recuento inicial, de los 60 viajeros al menos 28 fueron víctimas directas del robo. Muchos quedaron sin documentos ni medios de pago, lo que complica su regreso a la Argentina y ya motivó gestiones ante el consulado.
“Nos rodearon tres autos y nos apuntaron con armas”
Tomás, uno de los pasajeros, relató cómo empezó todo. “Se paró un auto al lado del micro con un señor mayor y una chica y advirtió que el micro tenía la rueda pinchada. El chofer bajó para fijarse y ahí nos rodearon tres autos con personas armadas, golpearon al chofer, subieron a la cabina, le pegaron a la gente y le apuntaron con armas”, contó.
El joven describió los minutos de terror arriba del ómnibus: “El chofer iba manejando mientras le apuntaban, mientras requisaban todo el micro, sacando celulares, mochilas, plata, cosas electrónicas en ambos pisos del bus”. Según su testimonio, el asalto duró entre 15 y 20 minutos de tensión absoluta.
Tomás aseguró que logró salvar parte de sus pertenencias por reacción rápida: “Cuando los vi subir me desperté, escondí el celular abajo del asiento y no me pudieron robar nada. Ahora hay que esperar al consulado porque muchos perdieron sus documentos y no pueden volver”.
Amenazas constantes al chofer y un modus operandi calculado
El conductor del micro también dio su versión de lo ocurrido. Explicó que el engaño comenzó cuando un vehículo le hizo señas de luces en la ruta: “Cuando giramos para empalmar la ruta que nos saca a Santiago, un vehículo me hace señas, no me podía sobrepasar, pero cuando pudo, una chica me marca que teníamos un problema con la rueda”.
“Ahí paramos para revisar y atrás del bus ya habían parado tres vehículos. Bajaron como 12 personas en total y nos encañonaron”, detalló. Durante todo el tiempo que duró el robo, tanto él como su acompañante fueron amenazados de muerte: “Nos mantenían amenazados, nos decían que no nos moviéramos, nos decían que nos iban a matar. Nos pegaban en la cabeza, nos ponían el revólver en la rodilla”.
Según el chofer, los delincuentes actuaron con frialdad y precisión: “Iban seleccionando todo lo de valor y lo guardaban en mochilas”. También señaló que, por el modo de hablar, los asaltantes no tendrían acento chileno, sino que serían de origen venezolano y colombiano, aunque esa información todavía debe ser confirmada por las autoridades.
Una vez que la banda completó el botín, se bajó del micro y escapó en los mismos vehículos en los que había llegado, dejando a los turistas en estado de shock y con pérdidas millonarias en efectivo y objetos personales.
Turistas varados y espera por respuestas
Tras el violento episodio, los pasajeros quedaron a merced de la ayuda de Carabineros de Chile y de las autoridades consulares argentinas. Varios de ellos perdieron pasaportes y DNI, por lo que aguardan definiciones sobre cómo podrán regresar a Mendoza y al resto de las provincias de origen.
El caso ya genera preocupación entre viajeros y agencias de turismo, en medio del auge de los tours de compras a Chile. En redes sociales, el hecho se suma a otros episodios recientes que alimentan la percepción de un “caso viral de inseguridad en Chile contra turistas argentinos”, y vuelve a encender la alerta sobre los riesgos de circular de madrugada en zonas poco transitadas.




