Un episodio inusual se vivió en el estadio durante el encuentro de Atlético Tucumán, cuando Leandro “Loco” Díaz convirtió un doblete, alcanzó el gol número 100 en su carrera profesional y, minutos después de ser sustituido, corrió hacia la platea en busca de un simpatizante que lo habría insultado. El hecho quedó registrado en un video que rápidamente comenzó a circular en redes sociales y se volvió uno de los temas más comentados del partido.
El delantero había sido una de las figuras del encuentro tras marcar dos tantos que no solo influyeron en el resultado, sino que además significaron un hito personal en su trayectoria deportiva. El segundo gol representó el centésimo tanto de su carrera, una cifra que suele destacarse en el recorrido de un futbolista profesional. Tras su salida del campo de juego, cuando parecía que el momento estaría centrado en el reconocimiento por su rendimiento, se produjo la situación que captó la atención de todos los presentes.
Según se observa en el video que se viralizó, Díaz abandonó el banco de suplentes y se dirigió corriendo hacia el sector de la platea, aparentemente con la intención de identificar a un hincha que lo habría insultado. En las imágenes se aprecia cómo integrantes del cuerpo técnico y colaboradores debieron intervenir para contenerlo y evitar que la situación pasara a mayores. El accionar fue rápido y permitió que el futbolista regresara a la zona técnica sin que se registraran incidentes físicos.
El episodio generó repercusión tanto en el estadio como en plataformas digitales, donde el video del momento fue compartido por numerosos usuarios. Las imágenes muestran el trayecto del jugador hacia la tribuna y el instante en que es alcanzado por personas de su entorno para tranquilizarlo. La secuencia se convirtió en tendencia por la combinación de factores: el logro deportivo, la reacción inmediata y el contexto de alta tensión emocional propio de un partido oficial.
Hasta el momento, no trascendieron detalles oficiales sobre posibles sanciones o medidas internas vinculadas al hecho. Tampoco hubo información sobre la identidad del simpatizante involucrado. Desde el club no se emitieron comunicados adicionales en relación con el episodio puntual, más allá de lo deportivo. La atención continúa centrada en el material audiovisual, que documenta con claridad la secuencia y que fue clave para que el hecho tomara dimensión pública.




