El gobernador sostuvo que la provincia se consolidó como un punto clave en el secuestro de estupefacientes en tránsito y volvió a pedir a la Nación mayor radarización y refuerzo de controles en el norte argentino.
San Miguel de Tucumán, 27 de abril de 2026. El gobernador Osvaldo Jaldo aseguró que Tucumán es “la segunda provincia que más incauta droga” y defendió el rol de la provincia en los operativos contra el narcotráfico y el narcomenudeo. Lo hizo al referirse a los procedimientos recientes y al impacto que tuvieron en medios nacionales, en un contexto en el que el Gobierno provincial busca mostrar resultados en materia de seguridad.
El mandatario planteó que Tucumán no es un punto de origen de la droga secuestrada, sino un territorio donde se interceptan cargamentos que ingresan al país por el norte. En ese marco, remarcó que el control de las fronteras es una responsabilidad de las fuerzas federales y sostuvo que la provincia colabora con recursos propios en la lucha contra el delito.
Jaldo explicó que muchos cargamentos atraviesan Jujuy y Salta antes de ser detectados en territorio tucumano. Por eso, insistió en que la provincia se convirtió en un centro de incautación y secuestro de cocaína y marihuana, más que en un punto de asentamiento de esas sustancias. “Tucumán sí se está convirtiendo en un centro de incautación y de secuestro de cocaína y de marihuana como nunca en la historia”, afirmó.
El gobernador también destacó el trabajo conjunto entre organismos provinciales y nacionales, y mencionó especialmente al Operativo Lapacho, dispositivo que el Gobierno tucumano presenta como una herramienta central para reforzar controles sobre rutas y puestos fronterizos. Según antecedentes oficiales, ese operativo fue ampliando su alcance con controles sobre corredores nacionales, provinciales y rutas alternativas, con el foco puesto en el narcotráfico, el contrabando y otras maniobras ilegales.
En ese sentido, señaló que hoy los traficantes cambian con frecuencia los modos de traslado y los caminos utilizados. Mencionó que, además de las rutas 9 y 34, comenzaron a detectarse movimientos por la ruta 40 y los Valles Calchaquíes, donde —según recordó— ya hubo secuestros importantes de marihuana.
Otro de los ejes del mensaje oficial fue el reclamo por una mayor radarización en el norte argentino. Jaldo cuestionó la eficacia de los controles aéreos actuales y pidió una respuesta más amplia de la Nación y de las provincias del NOA. A su vez, el mandatario insistió en que el esfuerzo tucumano no alcanza sin una estrategia regional y nacional más coordinada. “No vamos a claudicar en la lucha contra el narcotráfico”, sostuvo.
El mandatario vinculó además esa política con la actuación de la Justicia y del sistema penitenciario provincial. En esa línea, volvió a reclamar que los narcotraficantes sean juzgados y condenados, y mencionó a Benjamín Paz como uno de los establecimientos donde cumplen condena delincuentes de alta peligrosidad dentro del esquema penitenciario tucumano.




