El exmandatario y varios colaboradores están acusados de liderar una organización criminal que buscó impedir la investidura de Lula.
La Corte Suprema de Brasil ha decidido enviar a juicio al expresidente Jair Bolsonaro y a siete de sus presuntos cómplices por intento de golpe de Estado, un delito por el que podría enfrentar hasta 40 años de prisión.
La fiscalía acusa a Bolsonaro de liderar una organización criminal destinada a evitar la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva, tras su derrota en las elecciones de 2022. Los cinco jueces de la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) votaron unánimemente a favor de aceptar la denuncia presentada por la Procuraduría General de la República (PGR).
Aunque no asistió a la audiencia en Brasilia, Bolsonaro mantiene su inocencia y asegura ser víctima de una persecución política. A pesar de su inhabilitación política, ha expresado su intención de volver a postularse para la presidencia en las elecciones de 2026.
Los acusados junto a Bolsonaro incluyen a varios exfuncionarios de su gobierno, como el exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia, Alexandre Ramagem, y exministros de Defensa y Justicia. Todos enfrentan cargos relacionados con la tentativa de derrocar el gobierno democráticamente electo.
El complot, que incluyó la elaboración de un decreto para declarar un «estado de defensa» y hasta el asesinato de Lula y un juez del STF, no se consumó debido a la falta de apoyo de los mandos militares.
El juez Alexandre de Moraes destacó la “violencia salvaje” del intento de golpe y enfatizó que la conspiración comenzó en 2021, con la difusión de noticias falsas sobre el sistema electoral brasileño. La jueza Cármen Lúcia, por su parte, subrayó que los actos golpistas fueron parte de un proceso largo y articulado que amenaza la democracia.