El presidente Javier Milei encabezó el acto central por el 43° aniversario de la Guerra de Malvinas en la Plaza San Martín, con transmisión por cadena nacional. En su discurso, destacó la importancia de fortalecer al país para que los habitantes de las islas “elijan ser argentinos”, y reivindicó el rol de las Fuerzas Armadas. La vicepresidenta Victoria Villarruel no fue invitada al evento.
Milei criticó duramente a “la casta” política y su manejo del reclamo de soberanía. “La demanda por las islas fue damnificada por las decisiones económicas, diplomáticas y militares de la dirigencia”, afirmó, apuntando contra el kirchnerismo. También cuestionó la corrupción y el deterioro económico del país como obstáculos para una negociación seria sobre la soberanía de Malvinas.
El mandatario subrayó que Argentina debe reconstruirse económica y moralmente para recuperar influencia internacional. “Un país fuerte es un país respetado”, aseguró, defendiendo la necesidad de unas Fuerzas Armadas robustas. También enfatizó que su gobierno apuesta a la libertad económica y la apertura al comercio internacional como parte de su estrategia de fortalecimiento nacional.
Milei cerró su discurso reafirmando su visión de soberanía: “Emprendimos el camino liberador para que Argentina vuelva a ser una potencia y todos fantaseen con el sueño argentino”. Su postura marca un cambio en la estrategia diplomática sobre Malvinas, priorizando el desarrollo nacional como herramienta de persuasión.