El Brent llegó a rozar los US$120 en las operaciones más tensas y los mercados de Asia abrieron con caídas de hasta 6%. En Europa también hubo bajas y Wall Street anticipó un arranque negativo, con el “índice del miedo” en alza.
Los mercados globales arrancaron la semana con fuerte volatilidad en medio de los temores a una extensión del conflicto en Medio Oriente. El petróleo saltó por encima de los US$100 el barril —un nivel que no se veía desde 2022— y, en paralelo, las bolsas mostraron un marcado giro al “modo pánico” por el impacto que una escalada podría tener sobre el suministro energético y la inflación mundial.
Asia: caídas fuertes y preocupación por la energía
La primera señal llegó desde Asia. En Japón, el Nikkei 225 cayó alrededor de 5%, reflejando el nerviosismo por el shock petrolero en una economía altamente dependiente de importaciones de crudo. En Corea del Sur, el KOSPI llegó a retroceder 6% y se activó un freno de volatilidad intradiario. En China, las bajas fueron más moderadas, con descensos en Shanghái y Hong Kong.
En ese contexto, Japón volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre el uso de reservas estratégicas para amortiguar el golpe en caso de prolongarse la crisis.
Europa y Wall Street: señales de día rojo
En Europa, los principales índices operaron en baja, con descensos generalizados en la región. En Estados Unidos, los futuros de Wall Street anticiparon un inicio de jornada complicado: los contratos del S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones se movieron en terreno negativo antes de la apertura.
El clima de incertidumbre también se reflejó en el VIX, conocido como el “índice del miedo”, que subió con fuerza ante la expectativa de mayores oscilaciones en acciones, bonos y commodities.




