El presidente de Estados Unidos cuestionó las restricciones al paso de petroleros por el estrecho de Ormuz y rechazó la posibilidad de cobrar peajes. La fragilidad del acuerdo con Teherán también quedó expuesta por la continuidad de la crisis en Líbano y nuevos episodios de violencia en la región.
Washington / Medio Oriente, 10 de abril de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a Irán de no cumplir con uno de los puntos centrales de la tregua de dos semanas alcanzada entre ambos países: la apertura completa, inmediata y segura del estrecho de Ormuz, un corredor clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
El mandatario sostuvo que Teherán sigue imponiendo restricciones al tránsito marítimo y advirtió que eso contradice lo pactado. En un mensaje publicado en redes sociales, Trump lanzó una de las definiciones más duras de las últimas horas: “Ese no es el acuerdo que tenemos”. También cuestionó las versiones sobre posibles cobros a petroleros para atravesar la zona y reclamó que cualquier medida en ese sentido sea frenada de inmediato.
La denuncia llega en un momento especialmente sensible. Pese al alto el fuego, el tráfico marítimo en Ormuz seguía muy por debajo de lo habitual, con demoras, rutas condicionadas y controles extraordinarios. Distintos reportes internacionales señalaron que varias embarcaciones fueron obligadas a circular por aguas iraníes cerca de la isla de Larak, bajo supervisión de la Guardia Revolucionaria, en medio de advertencias por minas navales y riesgos de seguridad.
La situación mantiene en alerta a gobiernos, navieras y mercados energéticos. El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del comercio global de petróleo y gas natural licuado, por lo que cualquier restricción impacta de forma directa en los precios internacionales y en la estabilidad del abastecimiento. En ese contexto, organismos internacionales y potencias occidentales rechazaron la posibilidad de que Irán cobre un peaje por el paso de buques, al considerar que sentaría un precedente grave para la navegación internacional.
El conflicto, además, ya no se limita al frente marítimo. La tregua entre Washington y Teherán muestra señales de desgaste por la continuidad de los combates vinculados a Líbano. Mientras Irán sostiene que el entendimiento debía contemplar también ese escenario, Israel niega que la pausa incluya su ofensiva contra Hezbollah. En las últimas horas, el primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó avanzar en negociaciones directas con el gobierno libanés para discutir el desarme del grupo chiita, aunque sin frenar la presión militar.
Con este cuadro, el proceso de negociación aparece rodeado de incertidumbre. Washington exige que Irán garantice el flujo sin condiciones por Ormuz, mientras Teherán insiste en que no habrá paz durable si continúan los ataques sobre sus aliados regionales.




