Desde Mar-a-Lago y junto a Netanyahu, el presidente de Estados Unidos amenazó con una respuesta “más potente” si Teherán retoma sus capacidades nucleares y de misiles.
Trump endurece el discurso contra Irán y presiona por cambios en Gaza
En una rueda de prensa conjunta en Mar-a-Lago, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia contra Irán al asegurar que Washington podría apoyar nuevos ataques militares si el régimen intenta reconstruir su programa nuclear o su arsenal de misiles balísticos.
“No vamos a tener otra opción más que erradicar muy rápidamente esa acumulación”, afirmó Trump, al referirse a un eventual rearme iraní tras los bombardeos estadounidenses e israelíes ejecutados en junio. Según dijo, informes de inteligencia indicarían que Teherán busca reactivar sus capacidades en nuevos sitios distintos a los atacados anteriormente.
“Sabemos exactamente a dónde van, qué están haciendo, y espero que no lo estén haciendo”, remarcó el mandatario, aludiendo al posible uso de bombarderos B-2. “No queremos desperdiciar combustible en un B-2”, ironizó.
A pesar del tono amenazante, Trump sostuvo que aún ve margen para un acuerdo con Irán sobre sus programas nuclear y de misiles, algo que su administración viene explorando desde hace meses, mientras Teherán insiste en que no busca armas atómicas.
Choque con Teherán y definiciones sobre Gaza y Hamás
Desde la capital iraní llegó una respuesta inmediata. Ali Shamkhani, consejero del líder supremo, escribió en la red social X que la capacidad balística del país “no puede ser contenida ni sometida a autorización”, y advirtió que “cualquier agresión enfrentará una respuesta severa inmediata”. El régimen calificó las amenazas de Trump como una “operación psicológica”.
En el mismo mensaje político, Trump apuntó también contra Hamás y la situación en la Franja de Gaza, tema central de su encuentro con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El presidente estadounidense dijo que el grupo islamista “lo pagará caro” si no se desarma como fue acordado en el alto el fuego de octubre.
“Si no se desarman como acordaron, entonces lo pagarán caro. Tienen que desarmarse en un período de tiempo bastante corto”, advirtió Trump.
Hamás respondió a través de su nuevo portavoz militar, Abu Obeida, quien aseguró en un video que el movimiento no entregará sus armas. “Nuestro pueblo se defiende y no renunciará a sus armas mientras la ocupación perdure”, sostuvo.
Netanyahu, por su parte, calificó la reunión con Trump como “muy productiva” y anunció que Israel le otorgará al mandatario el mayor honor civil del país. También expresó su preocupación por el rearme de adversarios regionales como Irán y Hezbollah tras los últimos conflictos.
El encuentro incluyó, además, conversaciones sobre la situación en Siria y el rol del nuevo presidente Ahmed al Sharaa, que asumió tras la caída de Bashar al Asad. Trump afirmó confiar en que Israel pueda mantener una relación estable con el nuevo liderazgo, aunque en Jerusalén prevalece la cautela.
Trump defendió el alto el fuego en Gaza como uno de los principales logros diplomáticos de su regreso a la Casa Blanca, pero reconoció que la tregua enfrenta acusaciones cruzadas de incumplimientos y episodios de violencia. Adelantó que su gobierno evalúa anunciar en enero avances sobre un gobierno palestino interino y una fuerza internacional de estabilización, con la expectativa de que la reconstrucción del enclave pueda comenzar “pronto”.




