En declaraciones a bordo del Air Force One, el presidente de Estados Unidos aseguró que hay contactos con Teherán, pero consideró que aún no están “listos” para un acuerdo. La afirmación llegó mientras Israel intensificó ataques en territorio iraní y Washington anunció nuevas medidas de presión.
En medio de la escalada militar entre Israel e Irán, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que su gobierno mantiene conversaciones con autoridades iraníes, aunque expresó dudas sobre la posibilidad de un cese del fuego en el corto plazo.
“Sí, estamos hablando con ellos. Pero no creo que estén preparados para un alto el fuego. Están bastante cerca”, dijo ante la prensa durante un tramo de viaje oficial. Consultado sobre una posible declaración de “victoria”, también se mostró cauto: “No, no voy a hacerlo… no hay motivo para ello”.
La declaración ocurrió mientras se reportaban nuevos ataques aéreos israelíes sobre distintos puntos de Irán, incluida Teherán, en lo que fuentes oficiales describieron como una ampliación del alcance de la ofensiva contra infraestructura estratégica.
En paralelo, Estados Unidos reforzó su línea de presión: el Departamento de Estado informó una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información vinculada a figuras clave del liderazgo iraní, en el marco de su programa de recompensas.
Con ese escenario, la Casa Blanca busca sostener una vía de contactos con Teherán, pero sin presentar señales claras de un acuerdo inminente. La situación se mantiene abierta y con impacto directo en la seguridad regional y el mercado energético, con el estrecho de Ormuz como uno de los puntos de mayor preocupación internacional.




