El presidente de Estados Unidos envió un duro mensaje a Nicolás Maduro y advirtió que seguirán las incautaciones de embarcaciones vinculadas al petróleo venezolano.
Crece la tensión entre Trump y Maduro por el bloqueo naval
La tensión entre Estados Unidos y Venezuela volvió a escalar luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, admitiera que “no descarta” una guerra con Venezuela y defendiera el bloqueo a los buques petroleros sancionados. El mensaje fue dirigido directamente a Nicolás Maduro, después de que el mandatario venezolano ordenara la escolta militar para las embarcaciones que exportan crudo.
En una entrevista telefónica con la cadena NBC News, Trump fue consultado sobre la posibilidad de que el conflicto derive en un enfrentamiento armado. “No lo descarto, no”, respondió, dejando abierta la puerta a una eventual intervención militar. Al mismo tiempo, sostuvo que las incautaciones de buques cerca de aguas venezolanas continuarán y lanzó una advertencia: si los barcos “siguen navegando tontamente”, podrían terminar en puertos estadounidenses.
El presidente norteamericano justificó las operaciones al vincular los bombardeos contra embarcaciones venezolanas con la lucha contra el narcotráfico. Acusó al gobierno de Maduro de utilizar los ingresos del petróleo para financiar el “narcoterrorismo”, reforzando el relato de la Casa Blanca sobre la necesidad de intensificar el bloqueo naval en el Caribe y el Pacífico.
Imágenes difundidas por el Comando Sur de Estados Unidos muestran parte de estas acciones militares sobre buques en alta mar, mientras continúa el despliegue de fuerzas en la región. Aunque Trump evitó decir de forma explícita que su objetivo es el derrocamiento de Maduro, dejó una frase que encendió aún más las alarmas: “Él sabe lo que yo quiero, y lo sabe mejor que nadie”.
La entrevista se produjo poco después de un discurso en el que el mandatario se concentró en temas económicos y anunció un “Bono Guerrero” para militares, evitando profundizar públicamente sobre Venezuela, pese a la expectativa internacional por una definición más clara sobre el rumbo del conflicto.
Venezuela responde con “defensa irregular asimétrica”
Las últimas declaraciones de Trump provocaron una reacción inmediata en Caracas. El gobierno venezolano aseguró que está preparado para una “defensa irregular asimétrica” ante cualquier intento de intervención militar de Estados Unidos.
Maduro calificó las amenazas como “absolutamente irracionales” y acusó a Washington de “piratería naval criminal”, prometiendo “romper con el maleficio de la traición” y defender la soberanía del país frente a lo que considera una agresión externa motivada por los recursos petroleros venezolanos.
En paralelo, la vicepresidenta Delcy Rodríguez hizo un llamado directo a los presidentes de Brasil, Colombia y México para que se pronuncien contra lo que describió como una estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos que amenaza a toda la región, y no solo a Venezuela. La respuesta de los países vecinos, por ahora, se mantiene en la línea de la cautela diplomática y el rechazo a una escalada militar abierta.
Mientras tanto, el Comando Sur confirmó nuevos ataques contra embarcaciones venezolanas en el Pacífico Oriental, en operaciones que, según Estados Unidos, apuntan a buques vinculados al narcotráfico. Se trata del segundo día consecutivo con acciones de este tipo: el miércoles fue atacada una sola embarcación, con un saldo de cuatro muertos, y este jueves los impactos sobre dos buques dejaron al menos cinco fallecidos.



