El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a protagonizar un momento llamativo durante los festejos del sorteo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, realizado este viernes 5 de diciembre en el Kennedy Center, en Washington D. C.. En medio del evento, el mandatario se levantó de su asiento para interpretar nuevamente su conocido baile al ritmo de “YMCA” del grupo Village People, gesto que ya se ha vuelto característico en sus apariciones públicas.
La escena ocurrió mientras los asistentes seguían el desarrollo del sorteo. Trump comenzó a realizar los movimientos que lo hicieron popular durante la campaña electoral y en distintos mítines, agitando los puños al compás de la música. Su esposa, Melania Trump, permaneció sentada a su lado, observando la situación y riendo mientras su esposo se movía frente a las cámaras y a la audiencia internacional presente.
En la fila inmediatamente detrás del matrimonio presidencial se encontraban el primer ministro canadiense Mark Carney y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Carney se mostró indeciso entre reír o continuar con la conversación que mantenía con Sheinbaum, quien sí dejó ver que estaba disfrutando del particular momento.
El episodio refuerza la relación del presidente estadounidense con el famoso tema musical. A sus 79 años, Trump ha recurrido en varias ocasiones a esta canción en actos públicos. “YMCA” fue incluso el tema central del mitin del Partido Republicano celebrado el 19 de enero de este año, cuando el presidente festejó su regreso a la Casa Blanca en un acto masivo desarrollado en el Capital One Arena, también en Washington D. C.
En aquella oportunidad, Trump compartió el escenario con los personajes que representan a los integrantes del icónico grupo Village People: el vaquero, el obrero, el motociclista, el policía y el jefe indígena. Estos personajes, que se volvieron símbolos culturales de la música disco de finales de los años 70, acompañaron al mandatario durante la interpretación del clásico.
“YMCA”, estrenada en 1978, ha sido considerada por décadas como un himno asociado a la comunidad gay, aunque su letrista, Victor Willis, ha rechazado repetidamente esta interpretación. En diciembre de 2024, Willis anunció su intención de iniciar acciones legales contra quienes continuaran etiquetando la canción bajo ese enfoque, defendiendo su significado original vinculado a la Young Men’s Christian Association.
El baile de Trump en el sorteo mundialista volvió a convertirse en uno de los momentos más comentados del evento, que reunió a autoridades de los tres países sede —Estados Unidos, Canadá y México— y que marcó un nuevo hito en el camino hacia el Mundial 2026.




