El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, confirmó que la provincia registra 10 casos de chikungunya en la temporada y sostuvo que las enfermedades respiratorias se mantienen controladas. Además, destacó que ya se aplicaron más de 50 mil dosis antigripales y detalló la asistencia desplegada en el sur tras las inundaciones.
La situación sanitaria de Tucumán mantiene hoy dos frentes centrales: la vigilancia sobre los casos de chikungunya y el avance de la campaña de vacunación antigripal. Así lo planteó el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, al confirmar que en la actual temporada la provincia acumula 10 contagios de chikungunya, luego de la detección de dos nuevos casos, y remarcar que Tucumán lleva más de 41 semanas sin dengue.
El funcionario explicó que los primeros contagios se habían detectado en Yerba Buena, donde el operativo de control logró bloquear la aparición de nuevos casos. Ahora, la principal preocupación sanitaria está puesta en el sur de la capital, en la zona de calle Jujuy al 3000 y 3500, donde se concentran los casos más recientes y se intensificó el trabajo territorial en un radio de pocas manzanas.
Según detalló, la estrategia oficial incluye búsqueda activa casa por casa, detección de personas con fiebre, fumigación y eliminación de criaderos. En esa línea, definió que “el bloqueo de foco es como apagar un incendio cuando recién comienza”, al describir la intervención inmediata que se activa incluso ante casos sospechosos para intentar cortar la transmisión del virus.
El escenario, además, se sigue con atención por el contexto regional. Mientras en Tucumán se estudiaron 1.725 casos de síndrome febril y 10 resultaron positivos para chikungunya, el brote muestra mayor circulación en provincias vecinas y en países limítrofes. De hecho, el último parte oficial salteño consultado por Radio 21 reportó 225 casos confirmados en esa provincia, con fuerte concentración en el norte.
En paralelo, Medina Ruiz destacó que la provincia ya aplicó 194.257 dosis de vacuna contra el dengue, un dato que, según explicó, se suma a la inmunidad adquirida por quienes atravesaron la enfermedad y ayuda a limitar la circulación viral. En cambio, advirtió que el chikungunya encuentra una población más expuesta, ya que no cuenta con vacuna disponible.
Sobre las enfermedades respiratorias, el ministro señaló que la situación se encuentra bajo control y precisó que ya se colocaron más de 50.000 dosis de vacuna antigripal en adultos mayores, embarazadas y personas con factores de riesgo. También indicó que el subtipo H3N2 podría ser el predominante esta temporada, aunque remarcó que existe cobertura vacunal y tratamiento específico.
En ese marco, insistió en la importancia de evitar la automedicación. “La gripe es una enfermedad importante que puede generar complicaciones. No se debe automedicar”, sostuvo, al pedir que ante fiebre alta y síntomas compatibles las personas consulten de inmediato para recibir el tratamiento adecuado y evitar cuadros graves.
Medina Ruiz también explicó las diferencias entre dengue y chikungunya. Si bien ambas enfermedades son transmitidas por el mosquito Aedes aegypti y comparten síntomas como fiebre alta y dolor corporal, el chikungunya suele provocar dolor articular intenso en hombros, brazos, rodillas y cadera, una molestia que incluso puede persistir una vez superada la fase aguda.
La agenda sanitaria, además, se extiende al sur tucumano tras las inundaciones. El ministro informó que en La Madrid y localidades cercanas trabajaron entre 100 y 150 profesionales de la salud, entre médicos, enfermeros y psicólogos, con atención en hospitales, tráilers sanitarios y rutas. Allí se brindó medicación gratuita, asistencia clínica y contención emocional a las familias afectadas.
En ese operativo, agregó, la prioridad fue preservar vidas y acompañar el regreso de la población a sus hogares. Según describió, en La Madrid hubo sectores donde el agua alcanzó hasta 1,80 metros, por lo que el sistema sanitario entró luego en una etapa de seguimiento integral, con control de enfermedades crónicas y fortalecimiento del sistema local.
Por último, el titular de la cartera sanitaria valoró la articulación con otras provincias y confirmó que el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ofreció una donación de 40.000 frascos de repelente, que serán distribuidos en las zonas afectadas. A eso se suma la entrega gratuita de repelente en centros de salud para personas con síntomas y en áreas con foco activo.




