El sismo sacudió la isla de Mindanao este lunes y provocó el derrumbe de edificios, una alerta de tsunami y más de 138 réplicas. Los equipos de rescate trabajan sin pausa entre los escombros.
Un violento terremoto de magnitud 7,8 golpeó este lunes el sur de Filipinas, con epicentro en el mar frente a la provincia de Sarangani, en la isla de Mindanao, a unos 35 kilómetros de profundidad. El sismo se registró a las 7:37 de la mañana, hora local, y fue el más fuerte que azota al país desde 1990.
El balance actualizado de este martes confirma al menos 41 muertos, más de 167 heridos y 4 desaparecidos, según el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC). Las cifras continúan siendo revisadas mientras los equipos de emergencia avanzan sobre los escombros.
Derrumbes, pánico y rescates
La ciudad de General Santos, con aproximadamente 720.000 habitantes, fue una de las más afectadas. Edificios residenciales, comerciales y una sede policial colapsaron. Las imágenes difundidas mostraron locales comerciales destruidos y láminas de hormigón caídas sobre la calzada. Un funcionario de la Universidad Notre Dame de Dadiangas describió el momento en que el piso se movió bajo sus pies: «Tuve que agacharme y protegerme debajo de la mesa».
En la ciudad de Davao, más de 100 estudiantes que participaban de una ceremonia matutina sufrieron contusiones o se desmayaron presas del pánico. En la provincia de Sarangani, una de las zonas más golpeadas, algunas localidades solo son accesibles en helicóptero debido a los deslizamientos de tierra y los daños en las rutas.
Ante el escenario de emergencia, el presidente Ferdinand Marcos Jr. ordenó a las agencias gubernamentales el inicio inmediato de las operaciones de búsqueda y rescate. La Cruz Roja Filipina desplegó equipos en los puntos más críticos.
Tsunami, réplicas y servicios cortados
Tras el sismo principal, las autoridades emitieron una alerta de tsunami para Filipinas, Indonesia, Palaos, Taiwán y Papúa Nueva Guinea. Unas cinco horas después, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico informó que la amenaza había disminuido considerablemente, aunque instó a la población costera a mantenerse alerta ante posibles fluctuaciones del nivel del mar.
Hasta el martes se registraron más de 138 réplicas, que complican las tareas de rescate y generan nuevos derrumbes parciales. Los servicios de electricidad, agua e internet quedaron interrumpidos en Koronadal y zonas aledañas. El aeropuerto internacional de General Santos suspendió sus operaciones para someterse a una evaluación de seguridad estructural.
El contexto sísmico
Filipinas se ubica en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica. Mindanao, la segunda isla más grande del archipiélago, registra de manera recurrente terremotos significativos. El último gran antecedente comparable en la región data de 1976, cuando un sismo de magnitud 8,1 generó un tsunami que causó alrededor de 8.000 muertos. El año pasado, un terremoto en la isla de Cebú dejó al menos 74 víctimas fatales, el más mortífero de la última década en el país.




