Por primera vez desde el inicio de la gestión libertaria, la vicepresidenta no formará parte de la comitiva oficial en la ceremonia más importante del calendario institucional. Desde la Presidencia del Senado confirmaron que la invitación nunca llegó.
Buenos Aires, 25 de mayo de 2026. La fractura entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel alcanzó este domingo una nueva dimensión pública: por primera vez desde que asumieron el Gobierno, Villarruel no estará presente en el Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. La razón es concreta: no fue invitada.
Desde la Presidencia del Senado confirmaron la situación mediante un comunicado escueto y sin estridencias: «La invitación al Tedeum del 25 de Mayo próximo la cursa formalmente la Secretaría General de la Presidencia a través del área de ceremonial. La vicepresidenta de la Nación no ha sido invitada». Con esa frase, el entorno de Villarruel optó por exponer el hecho sin escalar el conflicto.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, fue quien tuvo a cargo el envío de las invitaciones a través del área de Ceremonial, que también coordina el operativo protocolar y de seguridad del evento. Según trascendió, en Balcarce 50 consideran que el nivel de tensión con Villarruel hace imposible sostener una imagen institucional conjunta sin que vuelva a quedar expuesta la fractura interna del Gobierno. Desde allí también deslizaron que el Arzobispado podría invitarla directamente si así lo quisiera.
En el entorno de la vicepresidenta, en cambio, descartaron esa posibilidad y sostuvieron que existió una decisión política deliberada de excluirla, señalando que en los dos años anteriores la convocatoria había llegado al menos con una semana de anticipación.
Una historia de desencuentros
El Tedeum del 25 de Mayo es uno de los actos institucionales más cargados de simbolismo en el calendario político argentino. Habitualmente, el Presidente encabeza una caminata desde Casa Rosada cruzando Plaza de Mayo hasta la Catedral, acompañado por su comitiva. En 2024, el primer año de gestión, Milei y Villarruel realizaron ese trayecto caminando abrazados. En 2025, la imagen ya era diferente: se encontraron directamente en la ceremonia, y Milei evitó públicamente saludar tanto a la vicepresidenta como al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, aunque sí abrazó al diputado José Luis Espert. Horas después, el Presidente justificó el gesto con una definición que quedó grabada en el vínculo entre ambos: «Roma no paga traidores». Villarruel respondió con brevedad: «Yo siempre saludo».
Desde entonces, el deterioro no se detuvo. Otro episodio de alta tensión se produjo a fines de noviembre pasado, cuando Karina Milei y el vocero presidencial Manuel Adorni protagonizaron un fuerte cruce con el entorno de Villarruel al acusar a la vicepresidenta de intentar bloquearles el ingreso al recinto durante la jura de nuevos senadores nacionales. Tiempo después, el propio Milei habilitó a Adorni a declarar públicamente que no consideraban a Villarruel parte del Gobierno.
El último episodio previo a este 25 de Mayo fue en abril, cuando Villarruel optó por no asistir a la misa oficial en homenaje al Papa Francisco en la Basílica de Luján, y justificó su ausencia con una frase de impacto: «Me pareció que estaba lo peor de la casta política». El gesto generó furia en el Ejecutivo.
Quién sí estará en el Tedeum
La ceremonia contará con la presencia del gabinete nacional, legisladores de La Libertad Avanza y dirigentes aliados del PRO. También fue invitado el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, junto a senadores nacionales de la coalición gobernante. La ausencia de Villarruel rompe con una tradición institucional histórica que reunía al presidente y al vicepresidente en este acto cada 25 de Mayo.




