La actualización del ICL y el impuesto al dióxido de carbono encarece la nafta y el gasoil desde el inicio de 2026 y vuelve a postergar parte del ajuste.
Cómo impacta el aumento de impuestos en la nafta y el gasoil
El Gobierno nacional volvió a aplicar una suba parcial de los impuestos a los combustibles, que se trasladará de manera directa al precio del litro de nafta y gasoil desde este jueves 1º de enero de 2026. La medida alcanza a todo el país y vuelve a presionar sobre el bolsillo de los automovilistas, transportistas y consumidores.
Según lo dispuesto por la Secretaría de Energía, el ajuste impacta sobre el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Con esta nueva actualización, el litro de nafta súper subirá $17,29 y el gasoil aumentará $14,39 respecto de los valores vigentes.
Además, el incremento del impuesto al dióxido de carbono sumará $1,059 por litro en la nafta y $1,640 por litro en el gasoil, lo que refuerza el encarecimiento en los surtidores y se sentirá en los costos de transporte y en la logística en general.
Un nuevo ajuste escalonado y con impacto en todo el país
La suba fue oficializada a través del decreto 929/2025, publicado en el Boletín Oficial, donde el Gobierno justificó la decisión en la necesidad de “estimular el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”. En ese marco, resolvió desdoblar nuevamente el aumento y diferir parte del ajuste pendiente, que vuelve a quedar postergado para los próximos meses.
Para el gasoil, además de la actualización general por ICL e IDC, se mantiene un monto fijo adicional de $7,792 por litro en las zonas alcanzadas por el régimen patagónico. Esto incluye a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, el partido de Patagones (Buenos Aires) y el departamento de Malargüe (Mendoza).
En febrero de 2026 podría llegar otro incremento: desde el 1º de febrero, salvo una nueva postergación, la Secretaría de Energía tiene previsto aplicar el aumento total del remanente pendiente de 2024 y de los tres primeros trimestres de 2025, que hasta ahora fue desdoblado en más de diez oportunidades para atenuar su impacto en la inflación.




