El canciller Pablo Quirno reafirmó los derechos argentinos sobre las islas luego de que Londres insistiera en que la soberanía “descansa en el Reino Unido”. La reacción oficial se produjo en medio de versiones sobre una eventual revisión de la postura histórica de Estados Unidos.
Buenos Aires, 24 de abril de 2026. El Gobierno nacional volvió a fijar posición sobre la Cuestión Malvinas y respondió al Reino Unido con una reafirmación de la soberanía argentina sobre las islas. El pronunciamiento fue difundido por el canciller Pablo Quirno, luego de nuevas declaraciones de funcionarios británicos que insistieron en que la soberanía sobre el archipiélago pertenece a Londres.
En su mensaje, el funcionario sostuvo que la ocupación británica de 1833 fue “un acto de fuerza” contrario al derecho internacional de la época y remarcó que esa situación dio inicio a una controversia colonial que, según la posición argentina, aún permanece abierta. También reiteró la disposición del país a retomar negociaciones bilaterales con el Reino Unido para alcanzar una solución pacífica y definitiva a la disputa.
La reacción argentina se produjo después de que desde el Gobierno británico ratificaran que la soberanía de las Islas Malvinas “rests with the UK” y defendieran el principio de autodeterminación de los isleños. Ese cruce diplomático se dio, además, en un contexto de fuerte repercusión internacional por un correo interno del Pentágono que abrió especulaciones sobre una posible revisión del respaldo tradicional de Estados Unidos a la posición británica.
En su planteo, Quirno volvió a apoyarse en la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía e insta a la Argentina y al Reino Unido a avanzar en negociaciones. La Cancillería argentina también sostiene, en línea con esa interpretación, que en este caso deben contemplarse los intereses de los habitantes de las islas, pero no el principio de libre determinación como pretende Londres.
El canciller además cuestionó las actividades de exploración y explotación de recursos naturales en el área, en particular el avance del proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum. Desde la mirada oficial argentina, esas decisiones desconocen los derechos soberanos del país sobre el territorio y los espacios marítimos circundantes.
El presidente Javier Milei acompañó el mensaje oficial y reforzó públicamente la postura argentina con una definición tajante: “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”. Así, el Gobierno volvió a colocar el reclamo de soberanía en el centro de la agenda exterior en una jornada marcada por la tensión diplomática entre Buenos Aires, Londres y Washington.



