La segunda vuelta presidencial del 7 de junio dejó al país sudamericano en vilo. Con casi la totalidad de las actas contabilizadas, el izquierdista Roberto Sánchez lleva una mínima ventaja sobre la conservadora Keiko Fujimori, pero el resultado oficial recién se conocerá a mediados de julio.
Perú amaneció este miércoles sin un ganador proclamado. La segunda vuelta presidencial del pasado domingo 7 de junio entre Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular) derivó en uno de los resultados más ajustados de la historia electoral peruana, y el escrutinio oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) sigue en curso.
Con el 96,64% de las actas procesadas, Sánchez obtiene el 50,11% de los votos válidos frente al 49,89% de Fujimori. La diferencia en términos absolutos es de apenas 26.847 votos sobre más de 17,9 millones de votos válidos contabilizados hasta el momento, con 2.756 actas todavía pendientes de resolución.
Un conteo que puede cambiar
La ONPE continuará difundiendo avances del escrutinio durante las próximas horas hasta completar el procesamiento nacional. Las actas aún sin incorporar, sumadas a las observadas por las autoridades electorales, mantienen formalmente abierto el resultado. La proclamación oficial del nuevo presidente está prevista para mediados de julio de 2026, tras la validación del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la resolución de eventuales impugnaciones.
Los candidatos y sus posturas
Roberto Sánchez Palomino, de 57 años, es psicólogo social egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y preside el partido Juntos por el Perú desde 2017. Se define abiertamente como el «candidato castillista», en referencia al expresidente Pedro Castillo, actualmente condenado a prisión por conspiración para la rebelión. Entre sus principales propuestas figuran la convocatoria a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución y la búsqueda del indulto para Castillo. Fue ministro de Comercio Exterior y Turismo durante ese gobierno.
Keiko Fujimori, en su cuarto intento por llegar a la presidencia, conduce Fuerza Popular bajo el lema «Perú con orden». Su campaña apunta a combatir la crisis de inseguridad y extorsión, con propuestas de mano dura en materia de seguridad —incluida la militarización temporal de cárceles y fronteras— e incentivos fiscales para reactivar la economía.
Una elección fragmentada desde el inicio
En la primera vuelta del 12 de abril, participaron 35 candidatos en una de las elecciones más atomizadas de las últimas décadas. Fujimori obtuvo el 17,19% de los votos válidos y Sánchez el 12,03%, superando por escaso margen a Rafael López Aliaga para acceder al balotaje. La jornada también estuvo marcada por un alto ausentismo: más de siete millones de peruanos no concurrieron a votar pese a que el sufragio es obligatorio.
Ante la paridad del conteo, Fujimori llamó a la calma y descartó proclamar un ganador anticipado: «Sea cual sea el resultado, lo reconoceremos y llamo a la otra fuerza a hacer lo mismo», afirmó.
Perú espera. El nuevo presidente del país gobernará durante los próximos cinco años en un contexto de profunda polarización política e institucional.



