La tarde del domingo dejó una postal inesperada para el fútbol argentino. En el partido por los octavos de final del Torneo Clausura, Estudiantes de La Plata acató el protocolo de realizar el pasillo de honor a Rosario Central, recientemente consagrado por decisión de la AFA, pero lo hizo con un gesto que se volvió inmediatamente viral: los jugadores del Pincha se dieron vuelta y ofrecieron el pasillo de espaldas.
El episodio ocurrió luego de una semana marcada por la polémica. La AFA definió el jueves que Rosario Central sería reconocido como campeón por haber finalizado primero en la tabla anual 2025, una determinación que generó críticas dentro y fuera del ambiente futbolístico. El acto de consagración se llevó adelante en una oficina de la Asociación, donde Ángel Di María, acompañado por el presidente Gonzalo Belloso, el entrenador Ariel Holan y el capitán Jorge “Fatura” Broun, recibió el trofeo en una ceremonia que también levantó cuestionamientos.
En ese contexto, Estudiantes debía recibir a Central por la fase final del Clausura, y el protocolo establecía que debía realizarse un pasillo para homenajear al equipo campeón. El club platense cumplió con la orden, pero lo hizo de espaldas, un gesto interpretado como protesta directa hacia la conducción de la AFA que encabeza Claudio Tapia.
Tras el partido —que terminó con victoria 1 a 0 para el Pincha, dejándolo clasificado a los cuartos de final donde enfrentará a Central Córdoba— Ángel Di María se refirió a la escena:
“¿El pasillo que nos hicieron? Eso es cosa de ellos. El pasillo lo hicieron igual. Nosotros entramos como teníamos que entrar y quedó ahí”, expresó el delantero.
Consultado sobre la consagración en la AFA, Di María agregó:
“¿El título? Habría que preguntarles a los que querían que salga campeón el puntero de la tabla anual. Eso vino de los equipos más grandes y nosotros aceptamos. Nos llamaron, estaban todos los dirigentes y ninguno dijo nada, así que nos sentimos campeones”.
La secuencia previa a la salida al campo mostró conversaciones entre los planteles y el diálogo del entrenador Eduardo Domínguez con los jugadores de Central, anticipándoles lo que iba a ocurrir.
La interna dirigencial y el silencio que generó más dudas
La controversia comenzó el jueves en la reunión de Comisión Directiva de la AFA. Según trascendió, Claudio Tapia preguntó si había acuerdo para reconocer a Rosario Central como campeón. La sala quedó en silencio, pero ese silencio fue interpretado como unanimidad. Inmediatamente, ingresó la delegación del club rosarino para recibir la copa, mientras la Liga Profesional difundía el reconocimiento como unánime.
Minutos después, desde Estudiantes desmintieron públicamente esa versión.
“No se realizó ninguna votación respecto del reconocimiento del título de Campeón de Liga 2025”, publicó la institución platense en sus redes oficiales.
La respuesta no provino directamente de la Liga ni de la AFA, sino del dirigente Pablo Toviggino, quien cuestionó en redes a Juan Sebastián Verón con mensajes de fuerte tono político y personal. Luego difundió el acta oficial de la reunión, firmada solo por Tapia, Cristian Malaspina y Francisco Duarte.
Repercusiones en Rosario: un mural vandalizado
La tensión también alcanzó a Rosario. Un mural dedicado a Ángel Di María, ubicado en el club El Torito —donde el futbolista dio sus primeros pasos— apareció vandalizado con pintura negra y frases ofensivas, en un episodio que reflejó el clima de malestar que rodea al fútbol argentino en estos días.
Una imagen que dio la vuelta al mundo
El pasillo de espaldas realizado por Estudiantes tuvo enorme repercusión internacional. La escena, replicada en redes y medios de distintos países, se transformó en uno de los momentos más comentados de la jornada y dejó abierta la puerta a posibles respuestas institucionales por parte de la AFA.




