La irregularidad en los pagos acumuló 17 meses consecutivos de aumento en marzo. Un informe privado advierte que el crédito en pesos se frenó tras el fin de las LEFI y que las tasas altas complican a familias y bancos.
La mora de las familias volvió a crecer en marzo y acumuló 17 meses consecutivos de aumento, en un escenario económico marcado por la tensión entre algunos indicadores de crecimiento y las dificultades que todavía atraviesan amplios sectores para llegar a fin de mes.
Según un análisis de la consultora 1816, el dato expone un fenómeno que empieza a ganar peso en la discusión económica: la actividad puede mostrar señales de recuperación, pero esa mejora no necesariamente llega a los hogares a través de mejores salarios, más empleo formal o mayor acceso al crédito.
El informe pone el foco en la evolución de los préstamos en pesos al sector privado. De acuerdo con el relevamiento, el crédito venía creciendo en términos reales hasta mediados de 2025, pero registró un cambio de tendencia luego del fin de las LEFI, en julio del año pasado. Desde entonces, la expansión se desaceleró y comenzaron a observarse caídas o estancamientos.
Ese freno tuvo impacto directo sobre las familias: con menos margen para refinanciar deudas, tasas todavía elevadas y menor ingreso disponible, más hogares quedaron en situación de atraso. En marzo de 2026, la mora de familias habría alcanzado el 11,5%, mientras que la irregularidad del sector privado no financiero llegó al 7%, según los cálculos difundidos por la consultora.
El problema también golpea a los bancos, que enfrentan mayores dificultades para administrar carteras con clientes morosos. En los primeros días de mayo, la tasa de préstamos personales de entidades financieras promedió 68,3%, un nivel similar al de meses anteriores y todavía alto para quienes necesitan financiar consumos o reordenar deudas.
Desde el Gobierno nacional, el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó parte del problema a decisiones tomadas por los propios deudores. “La gente se sobreendeudó a tasas muy altas pensando que la inflación iba a licuar las deudas y eso no pasó”, sostuvo.
Por su parte, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó en los últimos días que el sistema financiero ya habría atravesado el momento más complejo. El funcionario aseguró que los bancos otorgaron una primera ola de créditos con información limitada sobre los tomadores y planteó que el pico de morosidad ya habría quedado atrás.
Sin embargo, el diagnóstico de la consultora marca que la suba de la mora no puede explicarse únicamente por decisiones individuales. También influyeron el costo del crédito, la incertidumbre sobre las tasas, la volatilidad financiera del año pasado, la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
Los datos oficiales correspondientes a marzo serán publicados por el Banco Central en su próximo Informe sobre Bancos. Hasta entonces, los cálculos privados anticipan una postal sensible: más familias con deudas impagas, crédito más caro y menor capacidad de refinanciación.




