El líder chavista será juzgado por conspiración narcoterrorista mientras Delcy Rodríguez asume interinamente el poder y crece la presión internacional sobre Caracas.
Juicio en Nueva York y transición incierta en Caracas
Nicolás Maduro ya se encuentra en una cárcel de máxima seguridad en Nueva York, donde será juzgado junto a su esposa Cilia Flores por conspiración narcoterrorista y otros cargos vinculados al narcotráfico. El traslado se produjo después del operativo militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en su captura y en una ola de reacciones políticas en todo el mundo.
En Caracas, el Tribunal Supremo de Venezuela designó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina, con el argumento de “garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la Nación”. La movida busca mantener cohesionado al chavismo en medio de una crisis institucional sin precedentes y de la disputa sobre quién controlará el poder real en el país caribeño.
Desde Washington, el presidente Donald Trump realizó una transmisión en vivo y confirmó una ofensiva militar a gran escala en territorio venezolano, además de anunciar que Estados Unidos asumirá el control del país hasta concretar una transición política. En publicaciones previas, difundió una imagen de Maduro esposado que se volvió viral en redes sociales y multiplicó la tensión global.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reclamó la “reimplantación de la institucionalidad democrática” en Venezuela y expresó su preocupación por la incursión militar estadounidense, al tiempo que exigió garantías para los derechos humanos de la población. En paralelo, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de urgencia para analizar la operación de EE.UU. y sus implicancias para la región.
Mientras tanto, la situación interna es cada vez más delicada. En esa línea, en Caracas se registran filas para cargar nafta y comprar alimentos, en un contexto de incertidumbre económica y temor a un posible desabastecimiento.
En distintas ciudades del mundo, miles de venezolanos salieron a las calles para celebrar la captura de Maduro y Flores, con banderas, cantos y carteles que hablan de “fin de la dictadura” y “Venezuela libre”.
La crisis también sacude a otros países aliados. Asimismo, Cuba y su gobierno presidido por Miguel Díaz-Canel se declaró en alerta por el riesgo de perder a un socio clave para su subsistencia energética, mientras que China exigió a Estados Unidos la “liberación inmediata” de Maduro y calificó la operación como una “clara violación del derecho internacional”.
En la región, surgen respuestas políticas diversas. En Colombia, el gobierno adelantó que declarará un “estado de emergencia económico” en la frontera y analiza desplegar 30.000 soldados ante una posible ola migratoria desde Venezuela.
En tanto, en Argentina, el presidente Javier Milei prepara un viaje a Estados Unidos y busca profundizar su apoyo a candidatos de derecha en la región, en un tablero geopolítico que cambia minuto a minuto.




