El Presidente respaldó la operación norteamericana en Venezuela, elogió a Donald Trump por “rediseñar el orden mundial” y aclaró que la alianza geopolítica no implica cortar el comercio con Beijing.
Alianza geopolítica con EEUU sin romper el comercio con China
Tras respaldar la operación de Estados Unidos en Venezuela y la captura del ex dictador Nicolás Maduro, el presidente Javier Milei volvió a marcar su alineación geopolítica con Estados Unidos, pero dejó en claro que no piensa romper los vínculos económicos con el gigante asiático.
“Yo no voy a romper lazos comerciales con China”, afirmó el mandatario durante una entrevista con el canal de streaming Neura, al diferenciar entre alianza geopolítica y relaciones de comercio internacional. “Siempre hablé de alianza geopolítica, porque una cosa es la geopolítica y después está la cuestión comercial”, remarcó.
Milei subrayó que su postura no entra en conflicto con su cercanía a Washington: recordó que el propio Estados Unidos mantiene intensos lazos comerciales con China, y sostuvo que eso no le impide estar “profundamente alineado geopolíticamente con Estados Unidos”.
En esa línea, el Presidente volvió a elogiar a Donald Trump, al señalar que el líder republicano “está rediseñando el orden mundial”. Según Milei, el mundo dejó de pensarse “en términos de globalización” para pasar a una lógica centrada en la geopolítica y en la disputa con lo que definió como “socialismo asesino” en países como Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Venezuela, petróleo, narcotráfico y derechos humanos
Consultado por la intervención de Estados Unidos en Venezuela, Milei reafirmó que el régimen de Nicolás Maduro constituye “un narcoestado terrorista” que habría exportado distintos tipos de terrorismo y financiado a políticos, periodistas, medios de comunicación y empresarios.
El Presidente también recordó las presuntas conexiones del chavismo con Irán, Hezbollah y Hamas, y el apoyo que Venezuela habría brindado en materia de inteligencia a Cuba. Incluso mencionó que, según los reportes que sigue de cerca, de las 40 personas fallecidas en uno de los bombardeos recientes, 32 serían militares cubanos, lo que para Milei muestra el grado de involucramiento de La Habana en la estructura del régimen.
Frente a las críticas que apuntan a un presunto interés de la Casa Blanca por las reservas de petróleo venezolano, Milei cuestionó lo que calificó como “doble vara”. Sostuvo que “todos estos que están tan preocupados por el petróleo de Venezuela no dijeron nada cuando se lo llevaba Cuba”, en referencia al histórico vínculo energético entre Caracas y La Habana.
En ese punto citó una frase de la actriz venezolana Catherine Fulop, a la que consideró “una genialidad”: “No me importa el petróleo, me importa que me devuelvan la libertad”.
Para el Presidente argentino, esa idea sintetiza que la libertad y los derechos civiles deben estar por encima de la discusión sobre quién controla los hidrocarburos.
Milei también aseguró que la estrategia de Estados Unidos en Venezuela busca “cortar el uso de la logística de PDVSA para el narcotráfico”, al interpretar que el foco principal de Washington está puesto en la lucha contra el tráfico de drogas y no solo en los intereses energéticos.
El mandatario volvió a cuestionar a sectores de la izquierda, a quienes acusó de carecer de “honestidad intelectual” y de recurrir a argumentos falaces porque, según su visión, “han sido derrotados en el debate de ideas”.
Finalmente, remarcó que no se puede ignorar la gravedad de las violaciones a los derechos humanos, la tortura y la represión en el Helicoide, el ex centro comercial convertido en una de las cárceles más temidas del chavismo. En ese contexto, volvió a mencionar el caso del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela bajo acusaciones de presunto espionaje, como ejemplo del clima de persecución y opacidad judicial en ese país.




