Murió Brigitte Bardot, la legendaria actriz francesa que fue ícono de la belleza y la sensualidad de toda una generación, a los 91 años. La noticia fue confirmada este domingo por la Fundación Brigitte Bardot, a través de un comunicado oficial difundido por la organización que ella misma creó y presidió durante décadas.
“La Fundación Brigitte Bardot anuncia con inmensa tristeza el fallecimiento de su fundadora y presidenta, Madame Brigitte Bardot, actriz y cantante de renombre mundial, que decidió abandonar su prestigiosa carrera para dedicar su vida y energía al bienestar animal y a su fundación”, señala el texto difundido por la entidad. El fallecimiento se produjo luego de un período marcado por problemas de salud que habían generado preocupación en su entorno y en la opinión pública.
En los últimos meses, la actriz atravesó un delicado cuadro médico. En octubre de 2025, el diario francés Var-Matin había informado que Brigitte Bardot había sido sometida a una intervención quirúrgica por “una enfermedad grave” y que su estado era considerado “preocupante”. Según ese reporte, permaneció internada durante aproximadamente tres semanas antes de regresar a su residencia en Saint-Tropez, donde continuó con su recuperación. Tras esa internación, circularon versiones sobre su muerte que luego fueron desmentidas por la propia artista.
En ese contexto, Brigitte Bardot utilizó su cuenta oficial en la red social X para aclarar su situación. “No sé quién empezó esta noticia falsa sobre mi desaparición esta noche, pero sepan que estoy bien y no pienso retirarme. Un consejo para los sabios”, escribió entonces. Años antes, a mediados de 2023, también había sido internada de urgencia por una insuficiencia respiratoria durante una ola de calor en la región donde residía.
Nacida en París en septiembre de 1934, Brigitte Anne-Marie Bardot se convirtió en una de las figuras más influyentes del cine francés y en un ícono cultural del siglo XX. Alcanzó la fama internacional a muy temprana edad y su imagen quedó asociada a una nueva concepción de la feminidad, la belleza y la libertad personal en la posguerra europea. Su consagración llegó con la película “Y Dios creó a la mujer” (1957), dirigida por Roger Vadim, que marcó un punto de inflexión en su carrera y en la historia del cine francés.
Su debut cinematográfico había sido en “Manina, la chica del bikini” (1952), y a lo largo de su trayectoria protagonizó filmes que se transformaron en clásicos, como “La verdad” (1960), “El desprecio” (1963) y “¡Viva María!” (1965). Estas producciones consolidaron su estatus de estrella internacional y la posicionaron como una de las actrices más reconocidas de su tiempo. Además de su trabajo en el cine, incursionó en la música y lanzó el álbum “Brigitte Bardot canta” en 1963.
En 1973, a los 39 años, Brigitte Bardot decidió retirarse del cine y de la música. En distintas oportunidades explicó que su intención era “irse con elegancia” y alejarse de la exposición pública. Un año después, al cumplir 40, dejó definitivamente el mundo del espectáculo y volcó su vida al activismo por los derechos de los animales. En 1986 fundó la Fundación Brigitte Bardot, dedicada a la protección y el bienestar animal, una causa que se convirtió en el eje central de su vida y en una parte fundamental de su legado.
En el plano personal, la vida sentimental de Brigitte Bardot fue ampliamente documentada. Estuvo casada en cuatro oportunidades y mantuvo relaciones con numerosas figuras del ámbito artístico y cultural. Entre sus matrimonios se destacan los vínculos con Jacques Charrier, padre de su único hijo, Nicolas-Jacques, y con el empresario alemán Gunter Sachs, con quien se instaló en Saint-Tropez. A lo largo de los años también se la vinculó con personalidades como Jean-Louis Trintignant, Gilbert Bécaud, Nino Ferrer y Warren Beatty, entre otros.




