La empresa marplatense dueña de la marca Mauro Sergio confirmó que inició un proceso de reordenamiento para sostener su operatoria. La decisión llega después de meses de suspensiones, caída de ventas y un deterioro que también muestran los indicadores oficiales del sector textil.
Mar del Plata, 21 de abril de 2026. Textilana S.A., la firma dueña de la marca Mauro Sergio, confirmó que solicitó la apertura de su concurso preventivo para intentar reordenar su situación financiera y evitar la quiebra, en un contexto marcado por la retracción del consumo y el freno de la actividad textil. La compañía presentó la medida como parte de un proceso destinado a mantener la estructura industrial en funcionamiento y garantizar el abastecimiento a sus clientes.
En el comunicado difundido este lunes, la empresa sostuvo que el escenario actual exige decisiones “firmes” para asegurar su sustentabilidad de largo plazo. También remarcó que el objetivo es preservar el valor de la marca, sostener la producción nacional y continuar con el suministro de mercadería.
La presentación judicial se produce después de varios meses de tensión interna. En noviembre de 2025, Textilana acordó la suspensión de 170 a 175 trabajadores con el pago del 78% del salario, en medio de una fuerte caída de ventas y un creciente problema de sobrestock. Durante marzo, medios locales ya daban cuenta de la incertidumbre por la reincorporación del personal prevista para abril y del deterioro que atravesaba la planta marplatense.
Desde la comisión interna, el diagnóstico venía siendo crítico desde hace meses. Mauro Galván, uno de los representantes de los trabajadores, había advertido que la situación era “muy complicada” y la vinculó a la combinación de baja del consumo, cierre de ventanas de crédito e importaciones. El caso de Textilana, por volumen y trayectoria, volvió a poner en primer plano la crisis que atraviesa una rama clave de la industria nacional.
Los datos oficiales acompañan ese cuadro. Según el INDEC, en febrero de 2026 el bloque de productos textiles trabajó con apenas 39,9% de su capacidad instalada, muy por debajo del 54,6% del promedio industrial. En paralelo, el Índice de Producción Industrial Manufacturero mostró una caída interanual de 33,2% en productos textiles, mientras que el rubro prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió 18,2%.
La empresa arrastra una historia de más de cuatro décadas en Mar del Plata. En su propia reseña institucional, Textilana señala que comenzó su actividad en la década de 1970 bajo el nombre Todisco y que en octubre de 1980 se consolidó como sociedad anónima. Desde entonces desarrolló una estructura integrada que abarca desde el hilado hasta la comercialización de sweaters y otras prendas en todo el país.
La solicitud de concurso preventivo abre ahora una nueva etapa para la compañía. Mientras la empresa intenta ganar tiempo para reorganizarse, el caso se convirtió en otro síntoma de la fragilidad que atraviesa la industria textil argentina, golpeada por la caída del mercado interno y por un escenario de competencia cada vez más duro.




