El buque MV Hondius, que había zarpado desde Ushuaia, quedó bajo un operativo sanitario internacional tras la detección de casos de hantavirus. El barco se dirige a Tenerife, donde no atracaría en puerto y sus pasajeros serán evaluados bajo protocolos especiales.
Madrid/Ushuaia, 7 de mayo de 2026. El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius encendió una alerta sanitaria internacional: hasta las últimas actualizaciones, se informaron cinco casos confirmados, tres sospechosos y tres muertes vinculadas a la embarcación, que había partido desde Ushuaia, Argentina, el 1 de abril.
El caso generó preocupación porque el virus identificado corresponde a la variante Andes, una cepa del hantavirus que, aunque suele transmitirse por contacto con roedores infectados, también registra antecedentes excepcionales de transmisión entre personas por contacto estrecho y prolongado.
El buque, operado por Oceanwide Expeditions, se encuentra rumbo a Tenerife, en las Islas Canarias, donde las autoridades españolas coordinaron un operativo sanitario junto con la OMS, el ECDC, Países Bajos, Sudáfrica, Cabo Verde y el Gobierno de Canarias. Según el esquema previsto, el barco quedaría fondeado y los pasajeros serían evaluados sin contacto con la población general.
Uno de los datos que más inquietud generó fue que 30 pasajeros desembarcaron en Santa Elena el 24 de abril, antes de que se confirmara oficialmente el primer caso de hantavirus. La empresa informó que todos fueron contactados, mientras distintos países comenzaron tareas de seguimiento epidemiológico para ubicar y monitorear a quienes pudieron haber estado expuestos.
Situación en España
Desde España señalaron que los pasajeros que continúan a bordo se encuentran asintomáticos, aunque permanecerán bajo observación. Los ciudadanos españoles serían trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, para cumplir una cuarentena bajo supervisión sanitaria. Otros pasajeros serán repatriados a sus países de origen mediante operativos coordinados.
La Organización Mundial de la Salud advirtió que podrían aparecer nuevos casos debido al período de incubación del virus Andes, que puede extenderse durante varias semanas. Sin embargo, las autoridades sanitarias remarcaron que el riesgo para la población general se mantiene bajo. Desde el Ministerio de Sanidad español subrayaron que “el riesgo para la población general es muy bajo” y que la transmisión interpersonal del hantavirus andino es extremadamente infrecuente.
En Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación informó que mantiene un seguimiento técnico y epidemiológico con organismos internacionales y autoridades provinciales. Además, la cartera sanitaria nacional indicó que Tierra del Fuego no reportó eventos de importancia sanitaria y que se continúa investigando el posible origen del brote y la ruta de transmisión.
Los síntomas asociados al cuadro incluyen fiebre, malestar general, síntomas gastrointestinales, dificultad respiratoria, neumonía y, en casos graves, síndrome pulmonar por hantavirus. Las autoridades recomiendan que las personas potencialmente expuestas realicen monitoreo de síntomas y consulten de inmediato ante señales compatibles, especialmente si tuvieron contacto estrecho con casos sospechosos o confirmados.



