El Gobierno da por hecho que Javier Milei volverá a viajar a Estados Unidos en el segundo semestre y apuesta a fortalecer la relación con Washington con una agenda que combina gestos políticos, seguridad, defensa y comercio.
Buenos Aires, 30 de abril de 2026. La Casa Rosada trabaja para concretar un nuevo encuentro entre Javier Milei y Donald Trump antes de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre. En Balcarce 50 sostienen que el Presidente volverá a viajar a ese país en el segundo semestre, en una movida que el oficialismo interpreta como una nueva señal de respaldo político de la Casa Blanca.
Según publicó TN, el Gobierno sigue de cerca el calendario electoral norteamericano, pero asegura que un eventual traspié republicano en noviembre no modificaría el vínculo con Washington. En ese marco, la estrategia oficial apunta a sostener la cercanía con Trump y a profundizar el canal político construido por Milei con el universo conservador estadounidense, especialmente a través de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC).
La intención del Ejecutivo es que el próximo contacto entre ambos mandatarios combine una reunión política con la participación en alguna actividad vinculada a ese espacio. También avanzan, de acuerdo con la misma información, las tratativas para realizar un evento de la CPAC en la Argentina después del Mundial de fútbol, con presencia del Presidente y miembros del gabinete, además de invitaciones para dirigentes y funcionarios de Estados Unidos.
El último encuentro entre Milei y Trump se produjo el 7 de marzo, durante la cumbre “Shield of the Americas” realizada en Florida, donde el republicano reunió a varios líderes de la región para lanzar una coalición contra los carteles del narcotráfico. Esa postal es la que ahora el oficialismo busca reeditar antes de que Estados Unidos entre de lleno en la cuenta regresiva electoral.
En paralelo, la administración libertaria intenta darle volumen a la agenda bilateral con hechos concretos. La semana pasada visitó Buenos Aires Thomas DiNanno, subsecretario de Estado para Seguridad Internacional y Control de Armamento, y durante su paso por la Argentina ratificó que ambos países mantienen conversaciones sobre coordinación en equipamiento militar y entrenamiento de fuerzas de seguridad. Ese movimiento reforzó la lectura del Gobierno de que el vínculo con Washington atraviesa una etapa de mayor densidad política y estratégica.




