Renata Victoria Aris Fajka tenía 13 años y asistía a un centro terapéutico de Ingeniero Maschwitz. La causa fue caratulada como homicidio culposo y la investigación apunta a determinar si hubo fallas graves en la supervisión del personal.
Buenos Aires, 30 de abril de 2026. Una adolescente de 13 años murió ahogada en la pileta de un centro educativo y terapéutico de Ingeniero Maschwitz, en el partido bonaerense de Escobar, y su familia denunció que hubo abandono y falta de control por parte del personal a cargo. La víctima fue identificada como Renata Victoria Aris Fajka. El hecho ocurrió el sábado 25 de abril en el establecimiento AUPA, ubicado sobre Mendoza 136.
De acuerdo con la reconstrucción difundida por distintos medios, la menor asistía habitualmente al lugar, que trabaja con personas con TEA y otras discapacidades. Durante una actividad recreativa en la pileta, fue hallada bajo el agua y el personal inició maniobras de RCP mientras aguardaban la llegada de una ambulancia. Luego fue trasladada a la Unidad de Diagnóstico Precoz (UDP) de la zona, pero ingresó sin signos vitales.
La familia sostiene que la adolescente necesitaba supervisión constante por sus limitaciones motrices y rechaza la primera versión sobre una supuesta descompensación. Su padre, Ignacio, aseguró que el establecimiento conocía perfectamente su condición y cuestionó el accionar de quienes debían cuidarla. “Se supone que es un centro para chicos con discapacidad y la dejaron sola sabiendo que tiene reducciones motrices”, expresó.
Uno de los puntos centrales de la investigación pasa por las cámaras de seguridad del lugar. Según los testimonios citados en la cobertura periodística, en esas imágenes se observa que Renata habría ingresado al agua acompañada, pero luego quedó sola durante varios minutos sin una asistencia inmediata. También se difundió que la fiscalía maneja la hipótesis de que la menor habría permanecido cerca de 30 minutos bajo el agua sin ser advertida.
La causa fue caratulada como “homicidio culposo” y, según los reportes conocidos hasta este jueves, quedaron imputadas la guardavidas y dos cuidadores del establecimiento. La investigación sigue en curso y busca establecer las responsabilidades por lo ocurrido en el centro terapéutico.



