Teherán calificó de ilegal y de “piratería” la medida anunciada por Washington para este lunes 13 de abril sobre los puertos iraníes. La tensión volvió a sacudir al mercado energético y empujó al petróleo por encima de los US$100.
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este lunes luego de que Teherán lanzara una nueva amenaza ante el bloqueo naval anunciado por Washington sobre los puertos iraníes. Desde el Ejército de la República Islámica advirtieron que, si la seguridad de sus terminales marítimas en el Golfo Pérsico y el mar Arábigo se ve comprometida, “ningún puerto en el Golfo Pérsico y el mar Arábigo estará a salvo”.
La advertencia llegó después de que el Comando Central de Estados Unidos confirmara el inicio de un operativo para bloquear el tráfico marítimo hacia y desde los puertos iraníes. Según la información oficial difundida en las últimas horas, la medida comenzará este lunes 13 de abril a las 10:00 de la costa este de EEUU —las 11:00 en Argentina— y alcanzará a embarcaciones de cualquier país que operen con destino u origen en instalaciones portuarias iraníes.
Desde Teherán rechazaron de plano esa decisión y sostuvieron que las restricciones a la navegación en aguas internacionales constituyen un acto de “piratería”. El mensaje elevó aún más la presión en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo, en momentos en que el estrecho de Ormuz sigue siendo una pieza clave para el comercio global de petróleo.
El anuncio estadounidense se conoció luego del fracaso de las conversaciones celebradas el fin de semana en Islamabad, Pakistán, donde ambas partes intentaron reencauzar una salida diplomática. En ese contexto, el presidente Donald Trump endureció su postura y volvió a insistir en que Irán no puede acceder a un arma nuclear, mientras dejó señales ambiguas sobre una eventual reanudación del diálogo.
La escalada tuvo un impacto inmediato en los mercados. El crudo WTI y el Brent superaron la barrera de los 100 dólares por barril, en medio de temores por una interrupción mayor del suministro y por posibles represalias en la región. Además, reportes internacionales señalaron que parte del tráfico marítimo comenzó a reducirse o a modificar rutas ante el riesgo de una nueva fase del conflicto.




