El Producto Interno Bruto avanzó 0,7% respecto del trimestre anterior y 2,3% en la comparación interanual, según el Indec. El agro, la pesca y la minería traccionaron la actividad, mientras la inversión y la industria volvieron a caer.
La economía argentina alcanzó un nuevo máximo histórico en el primer trimestre de 2026, con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 0,7% frente al trimestre anterior y del 2,3% interanual, según el informe de nivel de actividad difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con este resultado, la actividad acumuló su quinto trimestre consecutivo de expansión interanual y superó las previsiones de los analistas relevados por el Banco Central, que esperaban un avance trimestral del 0,3%.
Los datos oficiales muestran que 12 de los 16 sectores de actividad registraron crecimiento respecto al primer trimestre de 2025. Sin embargo, detrás de la mejora general persiste una recuperación heterogénea: mientras los sectores vinculados al campo y la exportación lideran, la industria y la inversión continúan en terreno negativo.
Qué impulsó el crecimiento
Por el lado de la demanda, el principal motor fue el sector externo: las exportaciones de bienes y servicios crecieron 9,8% interanual. El consumo privado también aportó al resultado con una suba del 2,7%, aunque el propio Indec aclaró que ese avance estuvo impulsado en buena medida por el ingreso de bienes importados, tanto de consumo final como automóviles.
Desde la perspectiva de la oferta, los sectores primarios encabezaron la expansión. La Pesca lideró el ranking con un crecimiento del 27,5%, seguida por Agricultura, ganadería, caza y silvicultura con 18,1% y Explotación de minas y canteras con 12,3%. El agro fue además la actividad que más aportó al resultado total, al explicar 1,05 puntos porcentuales de la suba.
Entre los servicios, la Intermediación financiera avanzó 7,5%, Hogares privados con servicio doméstico creció 6,3%, Hoteles y restaurantes subió 2,8% —traccionado principalmente por el empleo informal, según precisó el organismo— y Construcción registró un alza del 2,5%.
Las señales de alerta
En el frente opuesto, la formación bruta de capital fijo —la inversión en maquinaria, equipos y construcciones— se desplomó 11,6% interanual, el dato más negativo entre los componentes de la demanda. Las importaciones retrocedieron 7,5% y el consumo público cayó 0,9%.
Los dos sectores con mayor caída fueron la Industria manufacturera (-1,7%) y la Administración pública (-1,4%), que en conjunto le restaron 0,3 puntos porcentuales al PIB. También cayeron Electricidad, gas y agua (-1,1%) y el Comercio mayorista y minorista (-0,3%). La industria profundizó así una tendencia negativa iniciada en el tercer trimestre de 2025.
La lectura del Gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró los números en su cuenta oficial de X. «El nivel de actividad alcanzó un nuevo récord histórico en el primer trimestre de 2026», escribió el funcionario, y destacó que el indicador tendencia-ciclo creció por octavo trimestre consecutivo, reflejando la robustez del ciclo expansivo que atraviesa la economía.
Caputo también remarcó que tanto el PIB como el consumo privado alcanzaron máximos históricos en la serie desestacionalizada y que el crecimiento tuvo «alta difusión», con 12 de los 16 sectores en expansión.



