A casi 15 años del asesinato de Cassandre Bouvier y Houria Moumni en la Quebrada de San Lorenzo, el expediente vuelve a quedar bajo presión por los plazos. Un periodista francés que investigó el caso denuncia irregularidades y sostiene que el proceso dejó más dudas que certezas.
El caso del doble crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, asesinadas en 2011 en la Quebrada de San Lorenzo, atraviesa un momento decisivo: según la reconstrucción difundida en los últimos días, la causa podría prescribir en apenas cuatro meses, lo que reaviva reclamos de justicia y cuestionamientos sobre cómo se investigó.
Las jóvenes fueron halladas sin vida el 29 de julio de 2011, a unos 15 kilómetros del centro de la capital salteña. La investigación quedó marcada desde el inicio por controversias, pericias contradictorias sobre la data de muerte y procedimientos que, con el tiempo, fueron señalados como irregulares por distintas voces vinculadas al expediente.
En este contexto, el periodista francés Jean Charles Chatard, autor del libro Autopsia de un doble asesinato (2015), sostuvo que tras casi 15 años “todavía hablan de empezar a investigar” y cuestionó la idea de viajar a Francia para realizar nuevas pericias, al considerar que esos estudios podrían gestionarse desde Salta.
El proceso judicial tuvo condenas, apelaciones y giros. En 2014, la Justicia salteña condenó a Gustavo Lasi a 30 años de prisión por una serie de delitos vinculados al caso, mientras que otros imputados fueron absueltos inicialmente. Más tarde, en 2016, se revocó una absolución y se dictó una condena a prisión perpetua, decisión que años después quedó en el centro de una fuerte disputa judicial.
Uno de los puntos más sensibles del caso fue la situación de Santos Clemente Vera, quien pasó una década detenido y recuperó la libertad en diciembre de 2023. Posteriormente, en enero de 2025, fue sobreseído. Chatard planteó que esa secuencia dejó expuesta la fragilidad del proceso y afirmó que el expediente terminó concentrándose en un único condenado, sin despejar del todo el resto de las hipótesis.
El periodista también denunció —en declaraciones periodísticas— la existencia de un “sistema opaco” y habló de presuntas presiones y encubrimientos, incluyendo críticas a la dirigencia política de aquel período. Se trata de afirmaciones que forman parte de su postura pública sobre el caso y que siguen siendo motivo de debate alrededor del expediente.
Mientras fiscales vuelven a revisar actuaciones y se mencionan posibles nuevas medidas, el reloj judicial avanza. Con el riesgo de prescripción como telón de fondo, el doble crimen que conmocionó a Salta y tuvo impacto internacional vuelve a quedar en el centro de una pregunta que persiste desde 2011: qué ocurrió realmente y quiénes fueron los responsables.




