San Miguel de Tucumán — El presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena, Javier Jantus, se refirió a la denuncia por presunta agresión presentada por la concejala Gabriela Garolera contra el edil Walter Aráoz y aseguró que no presenció hechos de violencia durante la reunión oficial del pasado viernes.
Las declaraciones se dieron en el programa Tucumán con Todo, donde el titular del Concejo buscó llevar claridad sobre lo ocurrido en la comisión parlamentaria del pasado viernes, luego de que una concejala denunciara haber sido agredida en ese ámbito.
Según explicó, durante el encuentro —que tenía como objetivo analizar proyectos y preparar la próxima sesión— no se registraron enfrentamientos personales directos. “En ese momento no hubo ningún enfrentamiento más allá de una discusión general por proyectos”, sostuvo.
Qué ocurrió en la reunión cuestionada
De acuerdo al relato, la comisión se desarrolló con normalidad durante más de una hora, con intercambio de opiniones entre los concejales. En ese contexto, se generó un debate vinculado a iniciativas en tratamiento, lo que derivó en cruces verbales propios de la dinámica legislativa, aunque sin hechos de agresión directa entre los involucrados.
El presidente del cuerpo remarcó que no presenció ningún episodio de violencia física ni verbal puntual entre los concejales mencionados, y aclaró que tampoco puede dar cuenta de lo que haya ocurrido fuera del ámbito formal de la reunión.
“Yo no puedo testificar algo que no conozco. Solo puedo hablar de lo que sucedió en mi presencia”, afirmó.
La denuncia y el camino judicial
La controversia se originó tras la denuncia pública de una concejala que afirmó haber sido agredida por otro edil, en un contexto que ya venía marcado por tensiones internas dentro del Concejo.
Ante esto, el presidente consideró que el conflicto deberá resolverse en los ámbitos judiciales correspondientes, donde se evaluarán las pruebas y testimonios. En ese sentido, adelantó que desde el Concejo se responderá a los requerimientos que puedan surgir con “transparencia y sinceridad”.
Llamado a la prudencia y al rol institucional
En sus declaraciones, el funcionario hizo foco en la necesidad de cuidar el funcionamiento institucional del Concejo Deliberante, en un contexto de creciente exposición pública.
“Hay que cuidar la institucionalidad”, expresó, y advirtió que situaciones de este tipo afectan la imagen del cuerpo. Además, planteó que los conflictos personales no deben desviar la atención de las responsabilidades centrales de los concejales.
En esa línea, pidió mayor prudencia en el debate político y subrayó que el rol de los representantes es dar respuesta a las demandas de los vecinos y mejorar la calidad de vida en la ciudad, por encima de diferencias individuales.
Un conflicto en escalada
El episodio se suma a una serie de tensiones internas que vienen marcando la dinámica del Concejo de Yerba Buena en las últimas semanas, en un escenario donde las discusiones políticas comenzaron a trasladarse al plano personal y mediático.
Mientras avanza la investigación, el foco estará puesto en determinar si existieron hechos de violencia fuera del ámbito institucional y en cómo impactará este conflicto en el funcionamiento del cuerpo legislativo local.




