La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza avaló el recambio en la Jefatura de Gabinete con la llegada de Diego Santilli, calificó la renuncia de Manuel Adorni como un desenlace necesario para destrabar la agenda parlamentaria y reconoció que evitar una moción de censura fue una decisión deliberada del oficialismo.
La senadora Patricia Bullrich respaldó el recambio en la Jefatura de Gabinete y sostuvo que la salida de Manuel Adorni abre una nueva etapa para la gestión de Javier Milei. «Genera un nuevo momento, un aire, una nueva respiración para el presidente, para todo el equipo de gobierno, y esto ayuda a que podamos retomar la agenda» que estaba paralizada, afirmó la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, en diálogo con LN+.
La renuncia del ex vocero presidencial se conoció el sábado y, en pocas horas, el nombre de Diego Santilli comenzó a circular como sucesor. El domingo, Milei confirmó el nombramiento del entonces ministro del Interior a través de un posteo en X, acompañado por una foto junto a su hermana Karina Milei y al flamante jefe de Gabinete, que asumirá el martes.
Bullrich calificó la salida de Adorni como una decisión dolorosa pero inevitable. «Este ha sido un desenlace sin duda triste para él», señaló, y agregó que el presidente está consternado porque el ex funcionario fue uno de los fundadores del espacio que lo acompañó desde el primer momento. Aun así, marcó un límite claro: «A veces el proyecto tiene que ser más que las personas, porque el proyecto es para 47 millones de argentinos».
La estrategia para frenar la interpelación
La senadora detalló la maniobra parlamentaria de la semana pasada, cuando el oficialismo dejó caer la sesión en la Cámara Alta para evitar la interpelación a Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito. Con Bullrich al frente, el bloque ingresó al recinto, esperó que se cumplieran los 30 minutos reglamentarios y, parado al lado de sus bancas, decidió no dar quórum. El PRO acompañó la estrategia.
La legisladora explicó que una moción de censura habría sido un golpe demasiado fuerte para la gestión. «Usar algo que no se usó desde el cambio de la Constitución como es la moción era muy fuerte. A nosotros nos parecía que eso podía ser un punto negativo para el Gobierno, por eso intentamos evitarlo», remarcó. Según advirtió, el desenlace «iba a dar vuelta al mundo, no era para nada positiva».
Bullrich también reveló que coordinó la salida con el entorno presidencial. «Ese tapón lo teníamos que solucionar de alguna manera; yo se lo expresé a Karina (Milei) y ella me mostró mucha comprensión», contó.
Una postura diferenciada
Desde que estalló el caso, la ex ministra de Seguridad mantuvo una posición severa, reclamando la presentación inmediata de la declaración jurada de bienes del funcionario, en contraste con Milei y su hermana, que respaldaron a Adorni hasta el final. La senadora aclaró que sus definiciones no responden a diferencias personales y recordó que adoptó el mismo criterio con José Luis Espert, investigado por la Justicia por lavado de dinero. «No es un tema personal con Adorni», afirmó, y subrayó que lo central es «cuidar las banderas del gobierno».
Elogios a Santilli y la mira en la reelección
Sobre el nuevo jefe de Gabinete, Bullrich destacó su trayectoria como articulador político y su rol como interlocutor del oficialismo en el Senado. «Yo respeto mucho a Diego, es una persona muy proactiva, empática con la gente; creo que le va a ir muy bien», expresó. Ahora, el ex ministro deberá sumar a la coordinación política la administración de las cuentas públicas y el presupuesto.
Por último, la senadora fijó el horizonte político del oficialismo: «Este gobierno necesita reelección para sentar sus raíces». Y concluyó que la verdadera medida del éxito de un proyecto distinto al populismo será revalidar el mandato en las urnas, con el objetivo de que «estos 530 días de Gobierno sean los más despejados posibles».




