El gobernador y la intendenta de la capital coincidieron en la necesidad de encarar una estrategia integral para mejorar la frecuencia, la calidad y la sustentabilidad del sistema. La Provincia insistió en mantener la emergencia del sector y el Municipio planteó una mirada metropolitana para rediseñar el servicio.
San Miguel de Tucumán, 24 de abril de 2026. El gobernador Osvaldo Jaldo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, coincidieron este viernes en la necesidad de profundizar un trabajo conjunto para garantizar el funcionamiento del transporte público de pasajeros, en medio de la crisis que atraviesa el sector por la caída del financiamiento nacional y las deficiencias que arrastra el sistema.
Durante la jornada, ambos dirigentes remarcaron que el objetivo inmediato es sostener el servicio y, al mismo tiempo, avanzar hacia una reforma de fondo. Jaldo reconoció que el transporte en Tucumán presenta falencias en calidad, frecuencia y condiciones de las unidades, y sostuvo que la prórroga de la Emergencia del Transporte Público le da a la Provincia herramientas para tomar decisiones administrativas y legales en favor de los usuarios. “Cuando el transporte se paraliza, la provincia también se detiene”, planteó el mandatario.
Por su parte, Chahla insistió en que el problema no puede analizarse solo desde la capital. La intendenta afirmó que el sistema debe pensarse con una perspectiva metropolitana, ya que involucra a toda el área urbana y requiere un diagnóstico integral para definir soluciones concretas. En ese marco, anticipó que se estudian alternativas como una futura licitación, la incorporación de nuevas unidades y una revisión de recorridos para optimizar el servicio.
La jefa municipal también advirtió que cualquier rediseño deberá contemplar el impacto social del sistema, especialmente sobre los trabajadores del sector. Según señaló, el desafío es reducir costos sin trasladar una mayor carga a los usuarios, en un contexto de fuerte restricción presupuestaria.




