El Presidente sostuvo que su gestión impulsa avances “como nunca se han hecho” en la cuestión Malvinas. Sus declaraciones se conocieron mientras Reuters informó sobre un memo interno del Pentágono que evaluó revisar el respaldo diplomático de Estados Unidos a la posición británica.
Buenos Aires, 24 de abril. El presidente Javier Milei volvió a poner en agenda la cuestión Malvinas al asegurar que su gobierno está haciendo “avances como nunca se han hecho” para sostener el reclamo de soberanía argentina sobre las islas. Sin embargo, advirtió que una eventual recuperación “no depende solo de nosotros”. La definición fue realizada durante una entrevista con el canal digital Neura y se conoció en medio de un nuevo movimiento diplomático internacional alrededor del conflicto.
Durante ese reportaje, Milei afirmó que la administración nacional hace “todo lo humanamente posible” para que las Islas Malvinas vuelvan a manos de la Argentina y remarcó que “la soberanía no se negocia”, aunque insistió en que el tema debe abordarse “de manera criteriosa”. En ese marco, también aseguró que el reclamo argentino se mantiene activo en todos los foros internacionales.
El mandatario además mencionó que la Argentina viene obteniendo respaldos externos y puso como ejemplo a Chile. Ese acompañamiento tuvo una expresión formal el 6 de abril, cuando la Cancillería argentina difundió un comunicado conjunto en el que el gobierno chileno reiteró su apoyo a los legítimos derechos de soberanía argentinos sobre Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. En la web oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores también figura Pablo Quirno como actual canciller.
Las declaraciones de Milei cobraron mayor relevancia luego de que Reuters revelara este viernes que un correo interno del Pentágono, que circuló en niveles altos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, incluyó entre sus opciones la posibilidad de revisar el apoyo diplomático estadounidense al reclamo británico sobre las islas. Según esa información, la evaluación apareció dentro de un paquete de eventuales represalias contra aliados de la OTAN que no acompañaron operaciones militares impulsadas por Washington en la guerra con Irán.
De todos modos, por ahora no hay un cambio formal en la posición pública de Estados Unidos. El sitio oficial del Departamento de Estado sigue consignando que las islas son administradas por el Reino Unido y reclamadas por la Argentina, mientras que la posible revisión mencionada por Reuters surge de una deliberación interna y no de una decisión ya adoptada.
La respuesta británica no tardó en llegar. Un vocero del primer ministro Keir Starmer sostuvo que la posición de Londres “no ha cambiado” y remarcó que, para el Reino Unido, la soberanía de las islas “descansa en el Reino Unido” y que el derecho de los isleños a la autodeterminación sigue siendo “primordial”. Así, el nuevo episodio reavivó un conflicto histórico que vuelve a cruzarse con la tensión geopolítica entre Estados Unidos, Europa y la OTAN.



