El presidente de Estados Unidos advirtió que “una civilización entera morirá esta noche” si Teherán no acepta un acuerdo antes de las 20 de Washington. Mientras tanto, JD Vance aseguró que todavía continúan las gestiones indirectas para evitar una escalada mayor.
Washington, 7 de abril de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a endurecer su discurso contra Irán y lanzó una amenaza de alto impacto político y militar a pocas horas de que venza el ultimátum que fijó para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz. En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario escribió: “Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás”, en una de sus advertencias más extremas desde que comenzó la actual escalada en Medio Oriente.
La presión de la Casa Blanca se concentra en que Irán acepte, antes del plazo fijado para este martes por la noche, una salida negociada que incluya la reapertura de ese corredor marítimo estratégico para el comercio mundial de petróleo. Trump incluso volvió a insinuar un posible cambio de régimen en Teherán y sostuvo que la jornada podría convertirse en uno de los momentos “más importantes” de la historia contemporánea.
En paralelo, el vicepresidente JD Vance intentó mostrar que la vía diplomática todavía no está cerrada. Desde Budapest, afirmó que el gobierno estadounidense espera una respuesta iraní antes del horario límite y remarcó que las conversaciones continúan a través de mediadores. También señaló que los ataques estadounidenses sobre objetivos militares en la isla de Kharg no implican, por ahora, un cambio de estrategia, y aclaró que Washington no avanzará sobre infraestructura energética y civil mientras exista margen para una propuesta aceptable.
La tensión aumentó además por los bombardeos registrados en las últimas horas. Según reportes internacionales, fuerzas estadounidenses atacaron objetivos militares en Kharg, una zona clave para la infraestructura petrolera iraní, aunque funcionarios citados por Reuters indicaron que esas operaciones no impactaron sobre instalaciones petroleras. En simultáneo, continuaron otros ataques sobre territorio iraní en medio de una guerra que ya arrastra semanas de enfrentamientos y que mantiene en vilo a la región.
El tono del mensaje de Trump generó una inmediata reacción internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, se manifestó profundamente preocupado, mientras que desde Naciones Unidas advirtieron que no existe objetivo militar que justifique la destrucción masiva de infraestructura de una sociedad ni el sufrimiento deliberado de civiles. También el Papa León XIV calificó como “inaceptables” las amenazas contra la población iraní.




