El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundió los datos del mercado laboral del primer trimestre de 2026: la desocupación nacional cerró en 7,8% y Tucumán quedó por debajo de ese promedio, mientras el Gran Buenos Aires y varias ciudades bonaerenses encabezaron el ranking de desempleo.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó el informe de Mercado de Trabajo correspondiente al primer trimestre de 2026, que reveló marcadas diferencias entre las ciudades del país. A nivel nacional, la tasa de desocupación se ubicó en 7,8%, con alrededor de 1,7 millones de personas sin empleo sobre el total de aglomerados urbanos relevados.
El dato muestra una leve baja interanual: en el mismo período de 2025 la desocupación había sido del 7,9%. Sin embargo, frente al último trimestre de 2025 —cuando se ubicó en 7,5%— el indicador registró un aumento de 0,3 puntos porcentuales, lo que refleja un deterioro reciente del mercado laboral.
El ángulo tucumano
En el aglomerado Gran Tucumán-Tafí Viejo, la desocupación descendió al 7,1% durante el primer trimestre, una mejora respecto del 7,6% registrado un año atrás. Con ese resultado, Tucumán quedó por debajo del promedio nacional y se consolidó como uno de los distritos del Noroeste con mejor desempeño laboral.
La región del NOA fue, además, la de menor desocupación de todo el país, con una tasa del 4,9%, seguida por la Patagonia (5%) y Cuyo (5,5%).
Las ciudades con mayor desempleo
En el extremo opuesto, el ranking de desocupación estuvo encabezado por ciudades de la región pampeana y bonaerense. El complejo San Nicolás-Villa Constitución lideró con un 10,4%, seguido por Bahía Blanca-Cerri (10,1%), Gran Resistencia (9,7%) y los partidos del Conurbano bonaerense (9,7%). Mar del Plata también superó la media, con un 9,3%.
Por regiones, el Gran Buenos Aires volvió a registrar la tasa más alta, con 8,7%, seguido por la región Pampeana (8,2%). Dentro del propio Gran Buenos Aires la brecha fue notable: mientras los partidos del conurbano treparon al 9,7%, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mostró un escenario mucho más contenido, con 4,8%.
Un mercado que se ajusta por calidad, no por cantidad
El informe del INDEC dejó en evidencia que el principal deterioro no estuvo en la cantidad de ocupados, sino en la calidad de los puestos de trabajo. La informalidad laboral alcanzó el 44,2%, el nivel más alto desde el inicio de la serie, con una suba de 2,2 puntos porcentuales en un año. Esto implica que casi la mitad de los trabajadores se desempeña sin acceso a derechos laborales ni cobertura social.
En paralelo, la subocupación —personas que trabajan menos de 35 horas semanales y quieren trabajar más— escaló al 11,1%, con un alza de 1,1 puntos interanual. El tamaño de las ciudades también marcó diferencias: los aglomerados de 500.000 o más habitantes registraron una desocupación del 8,3%, frente al 5,7% de las localidades más pequeñas, que fueron además las que más empeoraron en el último año.
La tasa de actividad se ubicó en 48,6% y la tasa de empleo en 44,8%, sin variaciones estadísticamente significativas respecto del año anterior.




