El segundo debate oral comenzó este martes en San Isidro con un nuevo tribunal. El abogado de Dalma y Gianinna Maradona habló de un “crimen perfecto”, mientras que la defensa de Leopoldo Luque rechazó esa hipótesis y sostuvo que la muerte del exfutbolista fue por un infarto.
San Isidro, 14 de abril de 2026. El segundo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes con una nueva audiencia en los tribunales de San Isidro y con una fuerte acusación de Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, quien aseguró ante los jueces que “Diego fue asesinado”.
En la apertura del debate, Burlando sostuvo que la muerte del exfutbolista no fue producto de una simple negligencia, sino de una cadena de omisiones, desidia y decisiones médicas graves. En ese marco, calificó la internación domiciliaria como una maniobra incompatible con el estado de salud del exjugador y afirmó que fue “la clave para perpetrar el crimen”.
El letrado también apuntó contra el equipo médico que atendió a Maradona en sus últimos días y remarcó que no hubo controles básicos sobre su evolución clínica. En uno de los pasajes más duros de su intervención, insistió en que existió una responsabilidad compartida entre los imputados y que el debate deberá determinar hasta dónde llegó esa conducta.
La postura de la querella fue acompañada por el fiscal Patricio Ferrari, quien acusó a los profesionales juzgados de haberlo “abandonado a su suerte” y de no haber hecho nada para evitar su muerte. Para la acusación, la internación domiciliaria fue “cruel”, deficiente y sin los recursos sanitarios que requería el cuadro del exfutbolista.
Del otro lado, la defensa de Leopoldo Luque, encabezada por Francisco Oneto, negó que haya existido dolo eventual y sostuvo que Maradona murió por un infarto. Además, rechazó que Luque haya sido el responsable directo de toda la atención médica y afirmó que, por el contrario, era uno de los que quería que el exfutbolista continuara internado en una clínica.
También la defensa de Agustina Cosachov intentó despegar responsabilidades penales y planteó que el propio Maradona tomaba decisiones sobre su salud. Ese fue otro de los ejes que comenzó a perfilarse en la primera jornada del juicio, que volvió a poner en tensión dos miradas opuestas sobre los días finales del ídolo.
El proceso se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, integrado por Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, luego de que el juicio anterior quedara anulado por el escándalo vinculado a la jueza Julieta Makintach y la producción de un documental no autorizado.
En el banquillo se sientan siete imputados, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual, un delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión. Entre ellos están Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Mariano Perroni, Ricardo Almirón, Nancy Forlini y Pedro Di Spagna.
Durante la primera audiencia, además, el tribunal rechazó el pedido de la defensa de Luque para que todo el juicio fuera transmitido en vivo. Los jueces resolvieron que solo podrán emitirse los lineamientos de apertura, los alegatos finales y el veredicto.
Las audiencias seguirán los martes y jueves, de 10 a 17, y contarán con 92 testigos. En la sala estuvieron presentes Dalma, Gianinna y Jana Maradona.




