El relevamiento de la consultora Scentia confirmó que abril cerró con un retroceso interanual del 3,8%, lo que arrastra el resultado de los primeros cuatro meses del año a terreno negativo. Ya son cinco meses consecutivos en rojo.
Buenos Aires, 27 de mayo de 2026. El consumo masivo en la Argentina sigue sin señales de recuperación. Según el último informe de la consultora Scentia, las ventas en supermercados, autoservicios, mayoristas, farmacias, kioscos y comercio electrónico registraron en abril una caída interanual del 3,8%, lo que llevó el acumulado del primer cuatrimestre de 2026 a un rojo del 3,3%.
El dato consolida una tendencia que se arrastra sin pausas desde comienzos de año. Enero, febrero, marzo y ahora abril cerraron todos con signo negativo, en un escenario en el que la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la fragilidad laboral siguen limitando la capacidad de compra de las familias argentinas.
Cada canal en baja, con una sola excepción
El desglose por canales muestra que la caída es prácticamente generalizada. Los supermercados de cadena fueron los más golpeados, con un retroceso del 5,4% en el acumulado del primer trimestre. Los mayoristas anotaron una baja interanual del 4,5% en abril, mientras que los autoservicios independientes registraron un descenso del 3%.
La única excepción dentro del cuadro recesivo la marca el comercio electrónico, que trepó un 40,4% interanual en abril y acumula un crecimiento del 33,6% en lo que va del año. Las farmacias, por su parte, apenas lograron mantenerse en terreno positivo con un marginal +0,1%.
La desaceleración, ¿señal de alivio?
El director de Scentia, Osvaldo del Río, introdujo una nota de cautela optimista al señalar que «el mes de abril mantiene el signo negativo de los meses anteriores, pero mostrando una desaceleración respecto al mes anterior». El ejecutivo agregó que el dato de inflación de abril —que volvió a arrojar una baja— «podría impactar de manera positiva en los próximos meses en las ventas», aunque remarcó que esa tendencia deberá consolidarse para generar un impacto real en las góndolas.
El trasfondo: salarios, empleo y mora en alza
El fenómeno del consumo deprimido no es aislado. Los salarios registrados acumularon una pérdida real del 7,3% entre septiembre de 2025 y enero de 2026, según INDEC. Al mismo tiempo, el desempleo trepó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, con un deterioro en la calidad del empleo por la reconversión de puestos registrados hacia el monotributo.
A ese escenario se suma una mora bancaria familiar del 10,6%, el nivel más alto en más de dos décadas según datos del Banco Central.




