La Agencia Meteorológica de Japón reportó un sismo preliminar de magnitud 7,5 frente a la costa de Sanriku. Hubo advertencias para varias zonas del noreste, se registraron olas de hasta 80 centímetros en Iwate y, con el correr de las horas, la alerta fue rebajada.
Tokio, 20 de abril de 2026. Un fuerte terremoto sacudió este lunes el norte de Japón y activó una alerta de tsunami que obligó a evacuar sectores costeros del país. Según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el movimiento ocurrió a las 16.52 hora local, tuvo una magnitud preliminar de 7,5, se localizó frente a Sanriku, a unos 100 kilómetros al este de Miyako, y alcanzó una intensidad máxima de 5 superior en la escala sísmica japonesa. La advertencia inicial alcanzó a Iwate, la costa del Pacífico de Aomori y la costa central del Pacífico de Hokkaido.
En medio de la emergencia, la JMA pidió a la población costera que se alejara de inmediato del mar y de las desembocaduras de los ríos. “Evacúen de inmediato las regiones costeras y las zonas cercanas a ríos”, fue el mensaje difundido por las autoridades. En un primer momento se advirtió por olas de hasta tres metros, aunque luego se confirmó el registro de una ola de 80 centímetros en el puerto de Kuji, en Iwate, y de 40 centímetros en otro puerto de la misma prefectura.
La situación provocó evacuaciones en localidades como Otsuchi y Kamaishi, dos ciudades costeras especialmente sensibles por el antecedente del tsunami de 2011. Además, se suspendieron servicios del tren bala y se interrumpió parcialmente la circulación en algunas autopistas. Al cierre de esta edición, no se habían informado víctimas fatales ni daños graves, aunque reportes oficiales y de agencias internacionales señalaron al menos una persona herida en Aomori.
Con el paso de las horas, la advertencia por tsunami fue rebajada y los organismos de monitoreo señalaron que la amenaza principal había disminuido. De todos modos, las autoridades japonesas mantuvieron el pedido de máxima cautela y recordaron que, tras un evento de esta magnitud, pueden producirse nuevas sacudidas. La JMA advirtió que durante la próxima semana existe una probabilidad superior a la habitual de que ocurra otro sismo fuerte en la región, aunque aclaró que no se trata de una predicción puntual.
El episodio volvió a poner en primer plano la vulnerabilidad sísmica del archipiélago japonés, ubicado sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico. También reavivó el recuerdo del devastador terremoto y tsunami de 2011, que golpeó con fuerza el noreste del país y derivó en la crisis nuclear de Fukushima.



